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Váleme Señora en Dos Hermanas y Sevilla. Crónica de la Romería de Valme


 Eduardo Fdez. López. Dos Hermanas y Sevilla, dos ciudades que cada tercer domingo de octubre se unen para celebrar el día que sale la Virgen de Valme, y como testigo Bellavista, que volvió a ver como miles de peregrinos acompañaban a la protectora de Dos Hermanas en su largo caminar desde la parroquia nazarena de Santa María Magdalena hasta su ermita del Cortijo de Cuarto.

La Romería de Valme de 2011 arrancaba bien temprano, desde las cinco de la mañana los cohetes anunciaban el inicio de la Misa de Romeros, tras la cual y ya despuntando el alba la Virgen de Valme era colocada en su carreta, una carreta en la que el rosa era su color principal, como también lo era el de la Virgen, que lució el manto de este color que le regalara una devota recientemente fallecida. Era el manto de los castillos y leones bordados en plata, bordados que le venían como anillo al dedo a la nueva toca que estrenó la imagen, bordada en plata por el bordador sevillano José Antonio Grande de León.

El recorrido de ida por las calles del centro volvió a ser multitudinario, eran muchos los fieles que aunque no pudieran peregrinar junto a ella querían acompañarla por su pueblo hasta la Venta Las Palmas, donde se despidió la corporación municipal y la Banda de Santa Ana, que como es tradición acompaña a la carreta en sus primeras horas de camino.

Un camino de ida largo y en el que el calor quiso ser también testigo de la romería hasta que cercana las dos y media de la tarde la carreta con la Virgen llegaba a la ermita, allí la esperaban más romeros, que con la alegría y el buen ambiente compartieron junto a ella unas tres horas, el tiempo que la imagen estuvo en la ermita, tiempo en el que los fieles, no ya solo los que allí estaban sino los que desde otros lugares se acercaban para rezarle y compartir algunos instantes frente a ella.

Comenzaba a las cinco de la tarde el rezo del Rosario, antesala de la salida de la Virgen cuarenta y cinco minutos después, testigo de esta salida el pregonero de la Semana Santa de Sevilla Fernando Cano, que portó a la Virgen desde el altar hasta la carreta.

Abandonaba la Virgen Cuarto y tras ella la larga hilera de carretas de colores, unas cincuenta que llenaban de colorido el particular cortejo de esta romería.

Tocaba visitar de nuevo a los miles de peregrinos que pasaron el día a las veras de su camino, en la carretera que une Sevilla con Dos Hermanas a la Virgen le caía la noche y con él el frescor que hacía que hacía que el olor de los nardos de la carreta fuera aun más intenso, como intenso eran los últimos instantes de camino.

Un camino que finalizaba cercana la media noche, finalizaba así un día largo en el que la Virgen de Valme fue la única protagonista de un día, caluroso como pocos se recuerdan y en el que los nazarenos avanzamos este año las hojas del calendario, no son 364 los días para volverla a ver en la calle, son menos ya que la Virgen volverá a salir el próximo 23 de junio, la carreta de flores de papel será relevada por su paso de tumbilla para celebrar así, como mandan las Reglas, un aniversario de su coronación en sábado, ya lo saben nazarenos: el 23 de junio espera.

A continuación pueden ver algunas fotografías del día, la tarde y la noche de un 16 de octubre junto a la Virgen de Valme.

Fotos: Eduardo Fdez. López








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