Hospitales Universitarios Virgen del Rocío recomienda volver a la normalidad con una dieta rica en fibra y baja en calorías, abundante agua y ejercicio físico
Arte Sacro. Disfrutar, pero sin abusar. Esta es la máxima que recomiendan para estas fechas los expertos de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética, dependiente de la Unidad de Gestión de Endocrinología de Hospitales Universitarios Virgen del Rocío. Y es que con los ‘abusos’ navideños, llegamos a duplicar la ingesta calórica necesaria para nuestro gasto energético diario, con el consiguiente aumento de peso. De 1.800 kcal que necesita habitualmente una mujer o las 2.100 kcal que requiere el hombre, se consumen hasta 4.500 y 5.000 kcal diarias en las comidas que se hacen para celebrar la Navidad y la llegada del Año Nuevo. El consumo de alcohol y de dulces elaborados con excesiva grasa desequilibran aún más la balanza de nuestra dieta.
Para volver a la normalidad y recuperar los hábitos de alimentación saludables, el Dr. José Luis Pereira Cunil, nos da algunas normas:
- Recuperar las dietas ricas en fibra y bajas en calorías. “Las dietas hipocalóricas precisan un mayor tiempo de masticación y aumentan la sensación de saciedad”, explica. Deben incluirse alimentos como el salvado, verduras sin fécula (zanahorias, apio, judías verdes, espárragos, etc.) y muchas frutas.
- Eliminar los alimentos de alto contenido calórico y poco valor nutritivo, “desechando los restos de dulces típicos”, continúa argumentando este especialista en Nutrición. El azúcar, la gelatina, la jalea, las patatas fritas y otros alimentos fritos, las salsas y cremas, los helados y los dulces en general son algunos ejemplos de este grupo de alimentos que debe evitarse.
- Cambiar la preparación de los alimentos, ya que, según recuerda el Dr. Pereira Cunil, el contenido calórico se ve modificado considerablemente por cómo preparemos o condimentemos nuestros platos. De esta forma, unos 100 gramos de patatas fritas equivaldrían a 550 kcal frente las 98 kcal de la misma cantidad de patatas hervidas. También la cantidad de aceite o la salsa de la ensalada puede tener más calorías que la propia ensalada.
- Beber abundante agua, entre 1,5 y 2 litros al día, y otros líquidos acalóricos, como gaseosas blancas, bebidas light, infusiones sin azúcar, etc.
- Realizar ejercicio físico, algo que favorece la pérdida de grasa y evita la pérdida de proteínas musculares. Andar a buen ritmo durante una hora al día es una excelente opción, reduciendo el uso de vehículos a motor. Pasear, ir en bici, nadar, correr, bajar y subir escaleras o jugar al tenis son algunas actividades que nos pueden ayudar a aumentar el gasto metabólico diario.
