Provincia. La patrona de Utrera recorrió el entorno de su santuario
Arte Sacro. La Virgen de Consolación recorrió un año más el paseo y el parque. Tras la celebración el pasado año del V Centenario de la llegada de la Virgen de Consolación a Utrera, la procesión anual con la imagen de la patrona de la ciudad recuperó su estructura tradicional de horario y público, por la zona aledaña a su santuario.
Como es tradicional, conmemorando el aniversario de su coronación canónica, 'la del barquito en la mano' salió de su templo una vez más, como ya ocurriera hace 44 años, cuando en la utrerana Plaza del Altozano colocaron la presea sobre las sienes de la Virgen.
Tras el Rosario de la Aurora que abrió la jornada a primera hora de la mañana, y una vez celebrada la eucaristía vespertina ante sus plantas, el cortejo procesional dejó atrás el templo utrerano y recorrió el paseo y el parque que llevan el nombre de la patrona de Utrera.
Como novedad, este año pudieron verse a los lanceros del escuadrón del Cuerpo Nacional de Policía en Andalucía Occidental, que se han sumado a la procesión para rendir homenaje a la Virgen y acompañarla en su discurrir anual.
Y es que el pasado día 13 de diciembre, dentro de los actos conmemorativos del V Centenario, a la Policía Nacional le fue concedido el título de hermana mayor honoraria de Nuestra Señora de Consolación.
Junto a la presencia de los cinco caballistas de la Policía, asistieron también a la procesión las asociaciones, cofradías y hermandades de la localidad, con banderas e insignias, miembros de la corporación municipal, autoridad religiosa y 15 mujeres de mantilla que acompañaron a la Virgen con mantilla precediendo el paso de la Virgen.
Un paso que en esta ocasión estuvo exornado con flores de tonos rosáceos y blancos, y que fue portado por la cuadrilla de costaleros del Santísimo Cristo del Perdón, perteneciente a la Hermandad de los Muchachos de Consolación, corporación religiosa que comparte las instalaciones del santuario con la hermandad de la patrona.
Cerrando el cortejo estuvo la Asociación Musical Utrerana, dirigida por el maestro José Salazar, que acompañó musicalmente el caminar de la Virgen de Consolación durante el desfile procesional. Dedicado a la protagonista de la jornada, la primera y última marcha que se pudo escuchar en el recorrido fue la adaptación para banda de música de la Plegaria de Consolación.
En esta ocasión, los músicos no accedieron al interior del templo, como venía siendo habitual. Lo que sí pudieron escucharse fueron los vivas y salves en honor a la Reina de Utrera.
Ha sido la de este año una procesión muy rápida, con tan sólo dos horas de duración, por lo que a las nueve ya estaba de regreso en su templo la imagen con mayor devoción de la ciudad. Y todo ello, a pesar de la parada que se producía en el Parque de Consolación para que los grupos de costaleros que se iban turnando para llevar sobre su cuello a la patrona se tomaran el refresco.
Fuente: www.utreradigital.com
Fotos: Eduardo Fdez. López
