Monseñor Asenjo visitó por primera vez San Juan de la Palma
Arte Sacro. El arzobispo coadjutor de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, visitó el pasado sábado 4 de julio el templo de San Juan de la Palma, oficiando la misa y posterior sabatina que celebra semanalmente la hermandad de la Amargura.
Bajo un calor sofocante, a las 20 horas llegaba a San Juan de la Palma acompañado de su secretario personal, Bernardo, y fue recibido en la puerta por el párroco y director espiritual, Jesús Maya Sánchez, el hermano mayor, José Luis del Pueyo y por los representantes de las hermandades de gloria de Nuestra Señora de Montemayor y de Nuestra Señora de la Cabeza, que radican en la iglesia. Antes de iniciar la eucaristía, se arrodilló ante el Sagrario y Nuestro Padre Jesús del Silencio.
La misa fue concelebrada por Jesús Maya y por su secretario personal y durante la homilía destacó el valor de la parroquia o el templo, como nexo de unión de las familias y cofrades de San Juan de la Palma. Concluida la comunión, don Jesús dio la bienvenida con unas palabras al arzobispo, y presentó la labor social, cultual y formativa que realizan las tres hermandades que residen en San Juan de la Palma. De este modo, como fruto de la formación cristiana de la corporación de la Amargura, destacó la próxima ordenación como diácono del hermano Alfredo Morilla, estudiante del Seminario Diocesano y del que toda la hermandad se siente orgulloso.
El arzobispo agradeció las palabras de don Jesús y se alegró sobremanera de la labor realizada así como de esta próxima ordenación.
Concluida la sabatina ante María Santísima de la Amargura, destacó la labor del coro de la hermandad del que dijo que lo habían hecho “magnificamente” y “con unos cantos litúrgicos apropiados para la eucaristía”.
Antes de subir al camarín para contemplar de cerca el rostro de Nuestra Señora, felicitó personalmente la labor de los acólitos y la “buena organización del acto que se acababa de celebrar”.
Tras todo esto, la junta de gobierno lo acompañó a visitar el salón de exposición y, como dato curioso, tal y como ocurrió hace algunos años cuando el cardenal Amigo Vallejo bendijo las nuevas dependencias de la casa hermandad, se fue la luz. Para finalizar, se ofreció un ágape en su honor y compartió un rato de convivencia con los hermanos de la Amargura.
Foto y sitio relacionado: www.amargura.org
