La Virgen de la Salud procesiono por la Costanilla
Daniel García Acevedo. La Virgen de la Salud, de la parroquia de San Isidoro, realizó ayer domingo, 12 de mayo, la salida procesional con la que cerraba sus cultos anuales.
Esta procesión destaca por varios motivos, pero uno de ellos es la gran cantidad de chiquillos que forman en el cortejo y que le dan una seguridad de continuidad de la devoción a la Stma. Virgen de la Salud y a su bendito hijo Dulce Nombre de Jesús, llamado familiarmente “el Chato de la Costanilla ”.
El Niño estrenaba el restaurado del traje por Jesús Rosado, del siglo XVIII, y que una hermana ha donado.
El recorrido fue el mismo de todos los años, con un claro sabor a clásico, y la Virgen fue vuelta a los ancianos de la residencia de San Juan de Dios, en la Plaza del Salvador.
Este año la Virgen lució el manto azul, conocido como el de las cintas y que es obra de Genoveva de Albaida que reproduce uno anterior del siglo XX.
Acompañaron en el cortejo el párroco y director espiritual, José Luis Peinado, el delegado de glorias, Andrés Martín y el hermano mayor de San Isidoro, Guillermo Mira. De esta misma corporación también acompañaron con estandarte y varas.
El acompañamiento musical estuvo a cargo de la banda del Carmen de Salteras que interpretó un repertorio de marchas muy acorde a lo que esta procesión demanda.
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Fotos: Juan Alberto García Acevedo.
