Provincia. Nuestro Padre Jesús de la Paz ya recibe los rezos de su pueblo de Alcalá de Guadaíra tras la esperada bendición
Manuel Pinto Montero. Larga ha sido la espera y duro el trabajo para esta Asociación Parroquial alcalareña, y es que han sido muchos los años en los que las dificultades aumentaban y se encontraban con numerosas piedras en el camino, pero el pasado sábado 13 de junio, todo ese trabajo y esfuerzo se vio recompensado al contemplar al Señor de la Paz en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, sede canónica de esta joven asociación.
Este fue el día elegido, Festividad del Inmaculado Corazón de María, para la Bendición de la talla de Nuestro Padre Jesús de la Paz, obra del sevillano Fernando Castejón. En el altar mayor del Templo esperaba el Señor de la Paz, sobre las andas cedidas por la asociación de la Divina Pastora de la localidad alcalareña, teniendo como fondo un sencillo dosel rojo. A sus pies claveles rojos. La talla lucia túnica blanca lisa y cíngulo anudado a la cintura, donde se podía contemplar un broche con el nombre de su advocación.
Pasadas las siete y media de la tarde y ante un Templo lleno de fieles se iniciaba la Eucaristía presidida por el párroco y director espiritual, don José Manuel Martínez Guisasola. Tras una emotiva homilía, en la que recordó la trayectoria de la asociación en la Parroquia y su anhelo de poder rezar a su titular en la Capilla que la asociación posee en el barrio Silos, se procedió a la bendición de la nueva talla. Pero antes la Hermandad madrina, la Hermandad del Soberano Poder de la localidad, entregaba a la Asociación un juego de potencias como regalo del madrinazgo. El sacerdote las bendecía e imponía sobre las sienes de la imagen del Señor. Seguidamente, pasaba tan sólo unos minutos de las ocho de la tarde, bendecía la imagen, pronunciando las palabras propias de la bendición, incensando la nueva talla y rociando con agua bendita al Señor de la Paz que con sus brazos abiertos recibía los rezos y la devoción de su Parroquia.
Antes de finalizar la Eucaristía la Asociación quiso tener uno detalle con su Hermandad Madrina entregándole un presente como recuerdo de tan esperando día. Del mismo modo quisieron hacerlo con una de las personas que más han apoyado a la Asociación, como es su Párroco José Manuel, al cual también se le entregó un presente en agradecimiento. La Hermandad de San Mateo, con sede en el Templo Parroquial, también quiso hacerles entrega de una imagen de plata del Patrón alcalareño.
Tras finalizar la Eucaristía, y entre lágrimas de muchos de los presentes, al tener cumplido uno de los sueños y anhelos de la asociación, se procedió al traslado del Señor de la Paz a su paso procesional para dar inicio a la procesión extraordinaria que llevaría a la nueva imagen por calles de la feligresía donde la presencia cofrade no es habitual. Nuestro Padre Jesús de la Paz procesionó en sencillo paso de madera oscura, estando alumbrado por cuatro candelabros de guardabrisas de plata, cedido por la Hermandad sevillana de la Anunciación de Juan XXIII. Los claveles rojos predominaron en el exorno floral del paso.
Con algo de retraso, debido a que la policía no hacía acto de presencia, don José Manuel, párroco del Templo de la Inmaculada, daba su permiso para poder iniciar la procesión. Abría el Cortejo la Cruz Parroquial y numerosos pequeños con varitas la seguían, así como adultos con cirios. La Hermandad madrina del Soberano Poder lo acompañó con varas y estandarte, del mismo modo lo hacía la Hermandad vecina de San Mateo. A los sones de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Merced de El Viso del Alcor, Nuestro Padre Jesús de la Paz abandonaba la Parroquia de la Inmaculada Concepción cuando el reloj marcaba las diez y vente de la noche. Con paso lento fue buscando las calles de su barrio Silos, siendo especialmente emotivo el paso por la calle Maíz, donde se encuentra su Capilla, que se engalanó para tan magna ocasión.
El Señor de la Paz paseó por calles donde el rachear de costaleros y los sones de Cornetas no están presente durante el año. La calle Maíz, Espiga o Arroz lo contemplaban por vez primera, la maestría de sus costaleros se hacía presente al bajar la calle Jesús Guridi o al subir la calle Juan Luis Vives. De una sola chicotá bajo la calle Zacatín, para buscar calles de una extensa feligresía, calles como Manuel García Moreno, Pintor González Peña o Velázquez donde retumbaban los sones de la Banda.
Pasadas las dos de la madrugada llegaba de nuevo al barrio, que curiosamente lleva el nombre del Señor, donde se encuentra la Parroquia de la Inmaculada Concepción. Muchos fueron los fieles que quisieron acompañarlo en este largo itinerario, en ningún momento el Señor de la Paz se quedó sólo. Tras una levantá a pulso, por todos los que hicieron posible este sueño, Nuestro Padre Jesús de la Paz cruzaba el dintel del Templo Parroquial, cuando el reloj marcaba las tres menos diez de la madrugada.
Cuando los cuatro zancos se posaron en el Templo, una gran ovación llenó la iglesia. Abrazos, lágrimas y cansancio, todo se cruzó con especial emoción.
Pero los actos no culminaron con esta gloriosa procesión. La tarde del domingo 14 de junio el Señor fue trasladado a su Capilla, donde recibirá las oraciones de su barrio Silos. Pero esto ya será otra página de la historia de esta joven asociación.
BENDICIÓN DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA PAZ
PROCESIÓN DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA PAZ
... a todos los que han trabajado para que el Señor de la Paz
esté en el barrio Silos.
Fotos: Manuel Pinto Montero.