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La parroquia de las Flores recupera la devoción a la Virgen del Rosario de la Cestería tras su restauración


Francisco Santiago. El párroco de Santa María de las Flores y San Eugenio, Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, continúa con su labor de engrandecimiento del patrimonio personal y artístico del templo del barrio de Pio XII, donde el domingo 25 de octubre fue repuesta al culto la Virgen del Rosario con una Función en su honor y culminando con besamanos.

Su entrada al templo fue realizada en dicho culto a las 13:00 horas, y como siempre con la parroquia llena de fieles. Las sevillanas del coro y la Titular portada en andas, fueron el preludio de la petalada para recibir la restauración que ha realizado a la Virgen el escultor de Écija Sergio Martín Gutiérrez, que igualmente ha tallado un nuevo Niño Jesús para la imagen dieciochesca, que ha sido donado por Manuel Sigüenza del Valle (diácono parroquial) y su esposa.

Un poco de historia

En la calle Santas Patronas, tenía su sede la Hermandad de Ntra. Sra. del Rosario, del barrio de la Cestería. Tal era la devoción que incluso llegó a procesionar en el Corpus, hasta que entro en decadencia allá por los finales del siglo XIX., tal y como cuenta el historiador Carlos Romero Mensaque, erudito en temas rosarianos y propietario de la web “El Rosario en Sevilla”.

La Imagen Letífica es talla de vestir anónima de principios del siglo XVIII, la cual porta al Niño Jesús en su mano izquierda y en la derecha el cetro. El Niño ayuda a su Madre a llevar el rosario. El ajuar de la Virgen se conforma con la Corona y Ráfaga, distinciones de su Realeza.

En el arrabal de la Cestería, muy próximo al real convento de San Pablo, un grupo de vecinos, vivamente impresionados `por las prédicas del padre Ulloa, instituyeron en los años finales del XVII un Rosario público espontáneo que iniciaba sus estaciones a prima noche desde un modesto retablo callejero dedicado a la Virgen del Rosario y que ellos mismos habían erigido. Tras una etapa de decadencia, se revitalizó esta iniciativa en 1719 erigiendo un retablo mayor y formando Reglas, que aprobó la Autoridad Eclesiástica en 1722.

Tras su decadencia decimonónica y tras varios percances cercanos a los sucesos de la guerra civil, la devoción perdió al Niño Jesús Original, llegando a la parroquia con uno de mala factura de Olot. En el año 2012 la Virgen vuelve a recibir culto público parroquial, celebrándose triduo y besamanos en su honor, además de participar en el Corpus dominical.

En un principio Manuel Monje y su señora se encargaron de la Imagen al llegar a la parroquia y desde hace tres años (2012) se encarga de la misma el Grupo Sacramental, tanto de su cuidado como de su ajuar. La corona del Niño es obra de Orfebrería Santos, el cual también estreno el 25 de octubre unos patucos elaborados en hilo de oro realizados por Jesús Montero.

Fotos: Francisco Santiago