Provincia. La Inmaculada Concepción Coronada de Castilleja de la Cuesta procesionó el día de su Festividad en el IV Centenario de su Parroquia
Manuel Pinto Montero. Los cohetes en el cielo y el repicar de campanas anunciaban un día grande para el pueblo de Castilleja de la Cuesta ya que su Patrona, la Santísima Virgen en su Inmaculada Concepción Coronada, procesionaría por las calles de su pueblo en el día de su Festividad, sesenta y cinco años después de la última vez que paseará por Castilleja de la Cuesta en la jornada del 8 de diciembre. El motivo de esta gloriosa procesión fue la culminación de los actos conmemorativos del IV Centenario de la Parroquia consagrada a la Inmaculada Concepción.
Puntual a la hora señalada la Inmaculada Concepción Coronada atravesaba el dintel de su Templo mientras sonaba la Marcha Real por la Banda de las Cigarreras y el cielo se llenaba de cohetes que se lanzaban desde la Casa Hermandad. La popular Calle Real se llenó de fieles y devotos de la Santísima Virgen que la arroparon por un itinerario que la llevaría por las calles principales de la localidad.
La emoción y los sentimientos afloraron en su calle Real donde fue vitoreada y donde se rezó a compás de sevillanas desde uno de los balcones. Diversos gallardetes engalanaban las distintas calles por donde pasearía la Santísima Virgen. Una gran multitud la seguía por la calle Manuel García Junco donde la cuadrilla de costaleros mostraba su esfuerzo al subir la cuesta. Continuó la Santísima Virgen por la calle Enmedio para desembocar en la Plaza de Santiago donde, como manda la tradición, fue recibida con pétalos, fuegos artificiales y la Marcha Real al atravesar uno de sus arcos.
Tras visitar la Parroquia de Santiago continuó por la calle Convento, donde se encuentra el Ayuntamiento. Tras bajar esta calle de nuevo llegaría a su Calle Real que recorrió antes de alcanzar su Templo al cual entraría pasadas las nueve de la noche.
La Inmaculada Concepción Coronada lució para esta extraordinaria ocasión saya blanca bordada en oro y manto bordado por los sobrinos de Caro en 1968. Sobre sus sienes portó la corona de oro impuesta en su Coronación Canónica el 7 de septiembre de 2013. En esta ocasión no lució la ráfaga de plata que si lleva en la gloriosa procesión del Domingo de Resurrección. A su alrededor se encontraban numerosos ángeles que portaban atributos alusivos a la Santísima Virgen.
Este 8 de diciembre de 2015 quedará guardado en la memoria de todos sus devotos y es que por unas horas la Santísima Virgen en el misterio de su Inmaculada Concepción paseó por su pueblo de Castilleja de la Cuesta donde es venerada desde hace más de seis siglos.
Fotos: Manuel Pinto Montero.