Opinión. El problema está en el fondo y no en la forma. David Puerto.
Normalmente no suelo escribir de este tipo de actos. Entre otras cosas porque cuanto menos se hable, más desapercibidos tienen que pasar. Pero me veo en la necesidad moral de explicar que lo realmente importante no es la forma, sino el fondo. Me explico. He leído desde el pasado domingo que ocurrió la procesión ‘pirata’, como se le ha denominado, multitud de artículos referente a la misma. En todas se hace referencia a la calidad artística de la obra, del paso, a las formas en general y se ha pasado vagamente por encima que es una procesión civil, laica, alejada de la Iglesia Católica, que recuerdo, somos todos. Los periodistas cofrades, entre los que me incluyo desde que me licencié en 2012, somos a su vez, comunicadores de Misericordia, es decir, periodistas cristianos. Las imágenes procesionales fuera de la Iglesia Católica pero que hacen referencia a Dios, son potis, muñecos, imágenes vacías de cualquier mensaje catequético, por muy buena que sea la Imagen del artista en cuestión. Estas asociaciones, como digo, con mejor o peor patrimonio artístico se crean para que quienes la fundaron tengan su momento de gloria en vísperas de la Semana Santa y en el denominado Viernes de Dolores, como sucede en mi ciudad natal de Jerez.
Me alegro profundamente por el rechazo mediático que se le ha dado a esta Asociación, ausente de Dios, por su salida el pasado domingo 28 de febrero, que ya me gustaría que pasara en Jerez cada víspera de Semana Santa. Aunque, he de recordar que no es la única asociación que cumple con su respectivo día de gloria para bien de sus allegados y sus cofraudes creadores. Todas están fuera de la Iglesia que representamos todos, de Dios y por lo tanto de cualquier manifestación de fe. Nunca es tarde para pararse a pensar cuál es el objetivo de las Hermandades y cofradías o Agrupaciones parroquiales para el bien de sus hermanos, en cuanto a formación cristiana y cofrade. En este aspecto, queda mucho trabajo por hacer. Dios es el eje de cualquier salida procesional, de cualquier motivo para sacar una Imagen de Cristo, de la Virgen o algún santo en general a la calle. Y sin Dios, no hay fondo, no hay semilla, no hay fruto, no hay sentido. También detesto la escusa de siempre. Si colaboran con alimentos para los más desfavorecidos o con ropa o con medicamentos…eso no es una Hermandad. Ni una Agrupación. Es una ONG. El centro de la vida de nuestras Hermandades y cofradías ya sean de penitencia, sacramental o gloria es el culto a Dios y a su Santísima Madre.
Ya lo dijo su Santidad el Papa Francisco, Oración, Sacramentos y Ayuda a los demás. Sirva este Año Jubilar de la Misericordia para reflexionar cuánto necesitamos nuestra vida llena de Dios en una sociedad que cada vez más nos venden como laica y ausente de Dios.
David Puerto, periodista.