El alcalde no consigue nombrar Hijo Predilecto a Felipe González. Carlos Navarro Antolín. Diario de Sevilla

El PP y el PA rechazan la concesión del título por tratarse de un año electoral, por lo que no hay la unanimidad que el ex presidente pedía para aceptarlo
El nombramiento del ex presidente del Gobierno, Felipe González, como Hijo Predilecto de la ciudad de Sevilla tendrá que esperar, al menos hasta mayo de 2008. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, ha tratado sin éxito de que la distinción fuera aprobada para su entrega en el acto solemne del próximo 30 de mayo, pero el ex jefe del Gobierno puso una única condición: que hubiera unanimidad entre los cuatro grupos políticos con representación en el Ayuntamiento. Por este motivo, el delegado de Fiestas Mayores, Gonzalo Crespo (PSOE), comunicó a los portavoces de la oposición, Jaime Raynaud (PP) y Agustín Villar (PA) la propuesta de los galardonados con la suficiente antelación. Junto al epígrafe de Hijo Predilecto aparecieron sólo dos iniciales: "F.G." La gestión de Crespo, exenta de oficialidad, tuvo la finalidad de que los dos grupos de la oposición pudieran ir "madurando" las propuestas, sobre todo habida cuenta de la polémica política del pasado año, cuando el aumento en el número de medallas concedidas provocó críticas sobre una supuesta devaluación de las distinciones .
El alcalde se entrevistó por separado en las dependencias de la Plaza Nueva con Raynaud y con Villar. Ambos portavoces coincidieron ante Monteseirín en que concurren méritos suficientes en la figura del ex presidente del Gobierno como para merecer dicha distinción, pero dejaron claro que "bajo ningún concepto" debe producirse la concesión a un año de las elecciones municipales.
Raynaud y Villar le aseguraron a Monteseirín que sus respectivas formaciones políticas no tendrán ningún inconveniente en avalar la propuesta siempre y cuando sea cursada el primer año del próximo mandato municipal. Esto es, en mayo de 2008. Ambos partidos políticos sólo apoyarían la concesión del título ese año –y no el siguiente– para evitar también que el galardón tenga repercusión en los meses previos a los comicios autonómicos. El alcalde recibió reiteradamente el "compromiso total y absoluto" de que sí habrá apoyo a la iniciativa en 2008.
Al no lograrse la unanimidad que el ex presidente González había puesto como única condición para recibir el título, el alcalde optó por dejar "pendiente" la concesión, según consta expresamente en el acuerdo de aprobación de las distintas distinciones. La oposición en el Ayuntamiento sigue considerando que la concesión de cinco medallas de la ciudad a instituciones y cinco medallas a particulares es un número excesivo.
El requisito de la unanimidad exigido por el ex presidente González motivó la consulta del alcalde, lo que no ocurrió precisamente el año anterior. La oposición también ha hecho valer su opinión este año respecto a la concesión de las medallas de la ciudad institucionales, sobre todo al apostar por el colegio profesional de los veterinarios frente a otras colectivos profesionales preferidos por el alcalde, quien para defender la concesión de algunas medallas reveló que ya se había comprometido personalmente con algunas personas o instituciones.
El 30 de mayo del pasado año, con motivo del acto solemne que tiene lugar en el Lope de Vega, el alcalde aprovechó para pedir a todos los grupos políticos en el Ayuntamiento, al empresariado, a los medios de comunicación y a todos los agentes sociales la participación en un gran pacto cívico en defensa de la imagen de la ciudad. Esta propuesta, que Monteseirín trató de poner en práctica a finales de agosto, no estuvo exenta de polémica en ningún momento, ya que la oposición no tardó en interpretarla como un intento de silenciar las denuncias políticas en asuntos de gran polémica (caso de las facturas falsas) que estaban deteriorando la imagen pública de Monteseirín.