Tribulaciones de un miarma en la Corte del Rey Carlos. Antonio Sánchez Carrasco
Los que somos sevillanos pero no chovinistas, disfrutamos de lo que el mundo nos da, aunque sigamos locos por ver la Giralda cada día. Mi sobrino, el mayor, estudia en Londres desde julio y sus tíos, Lola y yo, que no lo veíamos desde el día 3 de dicho mes, necesitábamos darle un abrazo y allá que nos fuimos. Que conste que yo siempre he sido de los que pensaban que todo español de bien debía de mear siempre en la dirección de Inglaterra, pero allá que fuimos a darle un abrazo a aquel niño, ya un hombre, que nació el año que conocí a Lola. Prometí no llorar al llegar y lo cumplí, ahora sentado en Covent Garden con una pinta de Guinness espero no hacerlo cuando nos despidamos está tarde de domingo en la que escribo estas líneas. Si, una pinta, aquí no hay cortaitas, ni tanques, ni cañas.
Hoy nos ha llevado a la National Gallery y allí hemos podido ver además de aquellos cuadros que nunca debieron salir de Sevilla y de España, una exposición de Zurbarán impagable, aunque pagues para verla. Está ciudad es extraña pero entrañable a la vez, la Giralda de aquí tiene reloj y por la mayoría de las puertas de las iglesias no cabría un paso. Y tienen a un rey que ha sido Record Guinness en ser interino.
No vimos a la Virgen a la que rezaban los Reyes, ni todas aquellas que estaban en veneración por la mañana en conventos, ni las que salieron en la provincia por la tarde. Pero mi sobrino Aiden, lo merecía. Nos llevó por la ciudad incluyendo alguna que otra iglesia católica, donde curiosamente había una Piedad, me persigue el azul mecánico y lo único que me negué fue al fish and chips que al fin y al cabo tampoco me llamaba mucho la atención.
La vida nos trae y nos lleva, me vuelvo con el alma encogida pero feliz de los días que Lola y yo hemos pasado junto a mi sobrino en una ciudad que sin atraerme a priori, me vuelvo con muchas cosas por ver, entre otras el cementerio donde reposa Chaves Nogales. Tengan buena semana.
#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.