Provincia. La Hermandad de Santiago de Aznalcázar conmemora su 450 aniversario con la extraordinaria procesión de María Santísima de las Angustias
Manuel Pinto Montero. Día grande el que vivió el pasado sábado 22 de agosto el pueblo de Aznalcázar y muy especialmente los hermanos de Santiago que acompañaron a su Madre de las Angustias en la gloriosa y extraordinaria procesión conmemorativa del 450 aniversario fundacional. Fue allá por el mes de agosto de 1576, según se tiene constancia, cuando se puede establecer la fundación de la actual Hermandad que sería fruto de la unión de dos corporaciones, las de Santiago y la de las Angustias.
Por este motivo la popular Hermandad de Santiago ha conmemorado en los últimos meses esta efeméride con numerosos actos que llegarían a su plenitud con la salida extraordinaria de la bellísima dolorosa de Aznalcázar. Todas las calles del recorrido se encontraban bellamente exornadas para la ocasión con gallardetes, flores de papel, arcos y como no podía faltar el rostro de la dolorosa del Viernes Santo.
A las siete de la tarde se inició el traslado procesional desde la Capilla-Oratorio hasta la Plaza del Cabildo donde tuvo lugar la solemne Misa Estacional conmemorativa de la efeméride. La procesión partió de este lugar por las obras que se están llevando a cabo en su sede canónica, la Parroquia de San Pablo. Largo cortejo de mujeres con mantilla antecedían el paso de palio que cobija a la Santísima Virgen de las Angustias que procesiona sola, sin la imagen de San Juan Evangelista, pero arropada por todos sus devotos.
La calle Pedro Mora estallaba de júbilo mientras unos atronadores cohetes anunciaban que la dolorosa se encontraba en las calles de su pueblo. Con gran fervor se rezaba cantando su Himno interpretado por la Banda Municipal de Bollullos del Condado que la acompañó en los primeros instantes. El sol bañó su manto azul cuanto atravesaba la Plaza Virgen del Rocío y se adentraba en la calle Alhelí. Numerosos devotos se agolpaban ante su palio cuando buscaba la Avenida de Padre Jesús.
Poco a poco iba buscando, por las engalanadas calles, la Plaza del Cabildo por la Plaza de España y Domingo Manfredi. Al llegar al altar levantado en la Plaza del Cabildo fue recibida con fervor y devoción mientras se rezaba ante sus plantas. Pasadas las ocho de la tarde se iniciaba la Misa Estacional. El altar contó con elementos cedidos por otras corporaciones, como el fondo de Altar perteneciente a la Hermandad de Santiago de Castilleja de la Cuesta.
Al finalizar la Eucaristía se bendijo un retablo cerámico en la Plaza del Cabildo como testimonio del acontecimiento histórico que tenía lugar en dicho lugar. En la procesión gloriosa y extraordinaria posterior estuvo acompañada por diferentes Hermandades venidas de pueblos cercanos, como Pilas, Villamanrique, Tomares, Alcalá del Río o Hinojos.
De nuevo los campases de la Banda de Bollullos del Condado la acompañaba al abandonar el altar y adentrarse en la calle Domingo Manfredi donde no se podía avanzar. La calle Las Campanas la recibió engalanada y llena de emoción por sus vecinos. Bello el gesto del capataz y su cuadrilla cuando al llegar cerca del Templo Parroquial de San Pablo se volvió su palio buscando la que siempre ha sido su casa.
María Santísima de las Angustias es obra también de Antonio Castillo Lasstrucci del año 1935. Procesiona bajo palio bordado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1925 y porta del mismo autor el bellísimo manto del año 1926. Para ocasión lució saya bordada en oro de autor desconocido del siglo XIX. Sobre sus sienes portó la corona del año 1943 realizada por Ángel Gabella. Estrenó en esta salida la toca bordada en oro por Juana Isabel González Peláez, así como el tocado de punta de aguja del siglo XIX donado por Javier Asencio y Joaquín Mellado y el fajín donado por el Brigada del Ejército de Tierra don Antonio Escalona García.
Con las primeras horas del domingo recorría la calle Ramón y Cajal y Miguel de Cervantes donde la Banda de Bollullos del Condado se despedía y la acompañaban los sones de la Banda de la Oliva de Salteras. Continuó su caminar en una noche de fervor mariano que nos recordaba a las noches del 25 de julio cuando acompaña al Apóstol, Santiago. Bajaba la calle Maestro Francisco Baéz mientras la esperaban en la calle Juan Carlos I junto al Ayuntamiento donde fue recibida por la Corporación Municipal. En este punto un grupo de devotos había colocado una alfombra de sales de colores. Se rezó cantando unas sentidas sevillanas que emocionaron a los presentes.
Continuó paseando por la calle Cruces buscando la Plaza de Navarrete y la calle Nueva antes de adentrarse en la calle Barrio Nuevo que la esperaba especialmente engalanada para la ocasión. Sus vecinos vivieron momentos muy emotivos antes de regresar a la Plaza Virgen del Rocío, muy cerca ya de su Capilla- Oratorio. Si el sol es esa tarde mágica había bañado su manto al pasar por este punto ahora era la luna quien la iluminaba de nuevo en la calle Alhelí y en la Avenida de Padre Jesús. En la Plaza de España se despedía del Nazareno del Socorro en la mañana del domingo donde el cansancio no importaba. De nuevo llegaba a la estrechez de la calle Pedro Mora dejando atrás la calle Juan Carlos I. El fin se hacía presente en una tarde noche de fe y devoción mariana.
Cuatro siglos y medio que culminan junto a la Madre de las Angustias, origen de la Hermandad, y devoción de los hermanos del Apóstol Santiago y Cristo del Buen Finque cuidan y protegen a este pueblo aljarafeño que volvió a mostrar su fe mariana a las Angustias de María a la que sigue acompañando después de siglos de historia.
Fotos: Manuel Pinto Montero.