Devoción y Esplendor en Santa Marina: La Hermandad de la Resurrección Celebra triduo a la Santísima Virgen de la Aurora
Fco Javier Montiel. La Priostía de la Hermandad de la Resurrección con el celo y el gusto que le caracterizan ha erigido un efímero y suntuoso altar de cultos en la Iglesia de Santa Marina que sirve de digno trono para la Santísima Virgen de la Aurora. La bendita imagen se encuentra entronizada en un doselete central de terciopelo burdeos rematado por una elegante cornisa dorada y con una faja ornamental superior también dorada. La Virgen vestida de blanco y oro con manto bordado y ricas joyas como es habitual en Ella luce su magnífica corona.
El altar se organiza sobre una estructura escalonada de varios cuerpos de madera dorada que elevan la imagen central. Está profusamente decorado con una impresionante candelería de plata dispuestos simétricamente a ambos lados de la Virgen en formaciones de piñas y pirámides que se elevan buscando la altura. Dos grandes centros de flores blancas principalmente rosas y claveles de gran pureza flanquean el pie de la imagen central.










La estructura dorada principal presenta detalles ornamentales con jarrones de flores de talco. En el cuerpo inferior se sitúan dos grandes pedestales dorados que sustentan sendos centros florales blancos. Al fondo las cortinas de terciopelo burdeos proporcionan un fondo sobrio y rico que realza la blancura de las flores y el oro de la estructura y la candelería. En la parte superior a ambos lados ángeles lampararios, que cuelgan de las paredes laterales junto a elegantes lámparas de araña de cristal encendidas que completan la atmósfera de sacralidad y esplendor.
A la luz de las velas
















Fotos: Fco Javier Montiel