Miguel Marín Cristóbal firma el cartel de Santa Lucía 2026 y Gabriel López la papeleta de sitio
Arte Sacro. La Hermandad de Santa Lucía de Sevilla ya cuenta con cartel para su salida procesional de 2026. La obra ha sido realizada por el ayamontino Miguel Marín Cristóbal, que destaca en su trayectoria una mirada personal en la que conviven la tradición y la expresión contemporánea, con especial presencia de la pintura sacra.

El cartel presenta a Santa Lucía como centro de la composición, sobre un fondo burdeos que remite al color corporativo de la Hermandad y refuerza la identidad devocional de la titular. La Santa aparece como referencia principal de la.
Junto al cartel, la corporación contará también con la papeleta de sitio realizada por el artista jerezano Gabriel López para la salida procesional de la titular por las calles de Sevilla. En ella se recoge un recorrido visual por la devoción y los símbolos que rodean a Santa Lucía, con la imagen de la mártir como eje de todo el conjunto.

Tras la imagen se despliega una ráfaga inspirada en la riqueza ornamental de un mantón de Manila, integrando referencias a dos grandes representaciones pictóricas de la santa: El martirio de Santa Lucía, de Pompeo Batoni, y La última comunión de Santa Lucía, de Giambattista Tiépolo. La composición une así el lenguaje clásico del arte sacro con la sensibilidad propia de una devoción viva.
En la parte superior derecha aparece Sevilla, recortada bajo un cielo que se funde con los motivos del azulejo dedicado a Santa Lucía en la iglesia de Santa Catalina, sede de la Hermandad. No falta tampoco la presencia de la torre de Santa Catalina, junto a la Santa procesionando sobre su paso, como signo claro de pertenencia a una collación que reconoce en ella una luz cercana y protectora.
Uno de los detalles más emotivos es la representación del besamanos táctil. La silueta de la talla aparece formada por numerosos exvotos en forma de ojos, evocando el patronazgo de Santa Lucía sobre la vista y la cercanía de la devoción hacia quienes padecen problemas visuales. En esa misma línea se incorpora el emblema de la ONCE, junto a un corazón atravesado por la espada, símbolo del martirio de la Santa.
La reliquia conservada por la Hermandad aparece en el lateral izquierdo, enmarcada por la silueta de Siracusa, ciudad natal de la mártir. El texto queda finalmente abrazado por la puerta polilobulada de la iglesia de Santa Catalina, cerrando una obra pensada desde la memoria, el culto y la presencia cotidiana de Santa Lucía entre sus devotos.