La Virgen del Refugio, patrona de los Bomberos de Sevilla
Arte Sacro. La Virgen del Refugio será patrona del Cuerpo de Bomberos de Sevilla. Así lo ha acordado el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Sevilla celebrado el 17 de septiembre.

Este nombramiento llena de emoción y gratitud a todos los hermanos de San Bernardo que ven culminada esta histórica vinculación.
La hermandad de San Bernardo desea expresar su más sincero agradecimiento al Servicio de Extinción de Incendios y al Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla por este honor tan significativo, que viene a culminar una relación de afecto, respeto y cercanía mantenida más de un siglo.
Desde este momento, confian con profunda devoción en que la bendita Madre del Refugio ampare y proteja a estos servidores públicos, cuya entrega diaria vela por la seguridad de todos los sevillanos. Que bajo su maternal protección se fortalezcan aún más los lazos de amistad, colaboración y gratitud de los que siempre nos hemos sentido sinceramente orgullosos.
Una vinculación nacida del afecto y forjada durante más de cien años
La relación entre la hermandad de San Bernardo y el Servicio de Extinción de Incendios de Sevilla va mucho más allá de la hermosa estampa que cada Miércoles Santo conmueve al barrio: la iluminación del Puente de San Bernardo y la petalada con la que los bomberos expresan su cariño y devoción hacia nuestros titulares.
Se trata de un vínculo profundo, nacido casi al mismo tiempo que la presencia del Cuerpo de Bomberos en San Bernardo, allá por 1924, y sostenido desde entonces por la cercanía, el respeto y una sincera fraternidad.
Apenas un año después de la llegada de los bomberos al barrio, con la inauguración del Puente de San Bernardo, comenzaron a establecerse las primeras relaciones con sus responsables. De aquellos años quedan testimonios gráficos que nos hablan, con la fuerza silenciosa de la memoria, de las antiguas imágenes de San Bernardo siendo contempladas por miembros del Parque de Bomberos en su tránsito por el recién inaugurado puente.
Desde entonces, la relación fue creciendo con naturalidad y afecto. En el archivo de la Hermandad consta como, en junio de 1969, fueron recibidos como hermanos tanto los jefes como el resto del personal del Parque de Bomberos de San Bernardo. A partir de ese momento, los Bomberos quedaron incorporados de manera entrañable a la vida de la hermandad, participando en sus actos y recibiendo, en justa correspondencia, la presencia de la corporación en las celebraciones organizadas con motivo de San Juan de Dios, patrón de los bomberos.

Fruto de esa estrecha y sincera unión, el cabildo de oficiales celebrado el 4 de junio de 1969 acordó nombrar al Cuerpo de Bomberos de Sevilla hermano de honor de la corporación, distinción que sería ratificada en el cabildo general ordinario del 10 de enero de 1970. Aquel reconocimiento no fue solo un gesto institucional, sino la expresión pública de una amistad ya arraigada en el corazón de San Bernardo.
Desde su nombramiento como hermano de honor, los lazos se hicieron todavía más fuertes. Ya en 1972 consta que los bomberos acompañaban a la hermandad durante la estación de penitencia, dando escolta a los pasos y costeando su exorno floral, en una muestra de entrega y cariño que quedó grabada para siempre en la memoria de la cofradía.
Con el paso de los años, aquella cercanía dio lugar a una de las escenas más queridas y reconocibles de la Semana Santa: el Puente de San Bernardo iluminado al paso de la hermandad y la lluvia de pétalos ofrecida a las sagradas imágenes; momentos que pertenecen ya al patrimonio sentimental de la Cofradía y de la ciudad. Por ello, en 1996 la hermandad quiso agradecer a todos los bomberos de Sevilla su devoción y su cariño mediante la entrega de unos recordatorios que dejaban constancia de esa gratitud compartida.
En tiempos más recientes, la hermandad y el Cuerpo de Bomberos han seguido alimentando este vínculo mediante la celebración anual de San Juan de Dios, patrón del Cuerpo, con una misa en la parroquia de San Bernardo y una posterior convivencia en la casa Hermandad. Cada encuentro ha sido una nueva oportunidad para renovar una amistad que sigue viva generación tras generación.
Uno de los momentos más entrañables de esta historia común se vivió en 2020, en plena pandemia del COVID-19. Aquel triste Miércoles Santo, cuando la cofradía no pudo recorrer las calles de su barrio, el Cuerpo de Bomberos devolvió la ilusión a San Bernardo iluminando el puente a la hora en que la hermandad debía cruzarlo y recorriendo sus calles con las sirenas de sus vehículos. Fue un gesto sencillo y profundamente emotivo, una demostración de cariño y apoyo que permanece imborrable en el recuerdo de todos.
Ayer, después de un tiempo de gestiones y a petición del propio Cuerpo de Bomberos, el Ayuntamiento de Sevilla reconoce oficialmente una relación sincera, fraterna y centenaria entre dos instituciones unidas por la historia, la devoción y el servicio a la ciudad. Bajo la protección de la Santísima Virgen del Refugio, la corporación confia en que este vínculo continúe fortaleciéndose para siempre, como testimonio de gratitud, entrega y amor compartido por Sevilla y por San Bernardo y que Ella refugie y proteja a los queridos bomberos en su difícil tarea de velar por todos los sevillanos.