Nuevo conjunto de custodios y protectores de la Merced
Arte Sacro. La Fraternidad Seglar Mercedaria de Sevilla estrena en los cultos en honor a Nuestra Madre y Señora de la Merced un nuevo conjunto de cuatro arcángeles —san Miguel, san Gabriel, san Rafael y el Santo Ángel de la Guarda—, obra del artista y diseñador gráfico Jaime J. Sánchez. Las nuevas sustituyen a un conjunto anterior realizado por el mismo autor en 2022, reinterpretado y desarrollados mediante un lenguaje visual más elaborado e incorporando ahora un mayor desarrollo artístico y técnico.
De aproximadamente 75 cm de altura, las piezas inicialmente concebidas como ilustraciones digitales, han sido posteriormente trasladadas a tablas silueteadas y cortadas con láser, un procedimiento que permite separar visualmente las figuras del fondo y dotarlas de una mayor presencia y profundidad.
Para favorecer la conservación de las obras, cada una de ellas ha recibido además un acabado de barniz mate que fija y protege la impresión sin modificar sustancialmente su apariencia visual.


Esta búsqueda de volumen se ve reforzada por la incorporación de plumas de avestruz sobre los cascos, un elemento físico que aporta textura, movimiento y corporeidad a las imágenes. De este modo, el conjunto establece un particular diálogo entre pintura, ilustración, diseño e imaginería, llevando una obra nacida en un entorno bidimensional hacia una concepción más cercana a la pieza tridimensional.
En cuanto a su representación, cada arcángel conserva los tradicionales atributos iconográficos que permiten identificarlos. De esta forma san Miguel porta la espada y el escudo con la inscripción “Quis ut Deus?” (“¿Quién como Dios?”); san Gabriel aparece con la vara florida de azucenas; san Rafael, vestido de peregrino y acompañado del pez; y el Santo Ángel de la Guarda, junto al niño que protege, representación del alma humana.


El resultado es un conjunto en el que tradición y contemporaneidad conviven sin renunciar a la identidad propia de la representación sacra.
El cuidado de los rostros, las vestiduras y los diferentes elementos simbólicos mantiene el vínculo con la tradición.