Molviedro se rinde a las plantas de la Virgen de los Dolores y Misericordia
Fco Javier Montiel. La Plaza de Molviedro vuelve a ser el epicentro de la devoción mariana en este último fin de semana de septiembre. Como es tradicional en estas fechas que despiden el mes de los Dolores, la Hermandad de Jesús Despojado consagra el solemne y devoto besamanos en honor a su amantísima titular, María Santísima de los Dolores y Misericordia.
El equipo de priostía ha dispuesto un altar efímero sumamente elegante para enmarcar a la dolorosa del Domingo de Ramos. La Santísima Virgen se sitúa sobre una cuidada alfombra azul con motivos dorados, escoltada por dos grandes faroles de plata repujada sobre pedestales forrados en terciopelo rojo. La Virgen luce un espléndido manto azul oscuro ricamente bordado en oro, contrastando con el inmaculado encaje blanco de su tocado. Sobre sus sienes, resplandece la hermosa diadema plateada coronada por estrellas que enmarca su dulce y compungido rostro.

Custodiando este bello conjunto, se elevan dos jarras de plata que exornan el montaje con unas delicadas composiciones florales en tonos rosados y blancos.






En el fondo de la composición, el imponente retablo mayor dorado cobija en su hornacina central a Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, que preside la escena desde las alturas




Durante toda la jornada del domingo 27 de septiembre, los hermanos, devotos y cofrades de Sevilla tienen la ineludible cita de acudir a esta céntrica capilla para postrarse ante la Madre de Dios. Un encuentro cara a cara donde las plegarias se transforman en miradas, buscando el consuelo en esa misericordia infinita que derrama su rostro sereno.




Es tiempo de gracia en Molviedro. Acérquense a rezar.
Fotos: Fco Javier Montiel