Provincia. Devoción franciscana y dominica en la Magna procesión de Nuestra Señora del Rosario de Marchena
Manuel Pinto Montero. El pueblo de Marchena vivió una histórica procesión en el primer domingo de octubre, fecha tradicional de la procesión gloriosa de su excelsa Patrona, Nuestra Señora del Rosario. Este año la procesión ha tenido un carácter extraordinario por la conmemoración de efemérides de dos grandes órdenes, como son los franciscanos y dominicos. Por un lado se celebraba el III centenario del ejercicio, en 1726, de los privilegios pontificios concedidos por Benedicto XVI a la Orden de Predicadores para la solemne procesión del Rosario, junto al VIII centenario del tránsito de San Francisco de Asís. Estos acontecimientos han permitido la unión de dos Hermandades en una magna procesión, la Hermandad del Cristo de San Pedro y la Hermandad de Vera Cruz.
Tras unos cultos comunes en el Templo de San Pedro se iniciaba la extraordinaria procesión en la mañana del primer domingo de octubre con un extenso cortejo formado por tres pasos, junto a varias reliquias y distintos personajes como los pecados capitales y la Virtud. El cortejo lo encabezaba la imagen de Santo Domingo de Guzmán, una bellísima talla que se venera en el antiguo Convento dominico. Ha procesionado a cargo de la Hermandad del Cristo de San Pedro sobre sencillo paso exornado con flores de tonalidades blancas y amarillas. Para esta ocasión ha lucido el hábito dominico y ha llevado a sus pies el perro con una antorcha en la boca, en recuerdo del sueño de su madre, la beata Juana de Aza, que soñó que daba a luz a un perro con la antorcha en la boca. Un sacerdote interpretó este sueño como que sería su hijo, Santo Domingo, quien encendería el fuego del amor a Cristo.
Seguía los pasos de Santo Domingo una reliquia de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús, fundadora de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, tan vinculadas con Marchena por el Colegio de Santa Isabel. Tras las franciscanas procesionó la imagen de San Francisco de Asís que venera la Hermandad de la Vera Cruz en su Capilla. Antecedía al Santo la reliquia de San Francisco de Asís. La Hermandad crucera procesiona cada año al Santo franciscano que este año celebraba VIII centenario de su muerte. La bella imagen de San Francisco de Asís ha procesionado en su paso exornado con gran variedad de flores de tonos rojos, verdes y morado. Lucía en esta ocasión el hábito franciscano y portaba en su mano derecha un rosario. Acompañaron a San Francisco de Asís los sones de la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima de la Palma de Marchena.
Tras el Santo franciscano procesionó la Reliquia del Lignum Crucis portada por acólitos bajo un bello templete de madera tallada y dorada exornada con rosas rojas.
El magno cortejo lo cerraba la Virgen del Rosario que estaba acompañada por todas las Hermandades y Asociaciones de Marchena. La Hermandad del Cristo de San Pedro posee como titular, desde 1989, a la Patrona marchenera, y es la encargada de la procesión de la patrona desde la fusión de ambas Hermandades fundadas en el siglo XVI. Nuestra Señora del Rosario es obra anónima del siglo XVI y ostenta el Patronazgo sobre la villa desde hace más de tres siglos. En el año 2024 fue nombrada Asistente Perpetua de la Villa de Marchena, un cargo de gran vinculación en la localidad.
La Santísima Virgen del Rosario procesiona en el paso de María Santísima de las Angustias, titular dolorosa del Cristo de San Pedro, con piezas del antiguo paso de la Patrona. Los candelabros de guardabrisas pertenecen al paso del Crucificado de San Pedro. Destacan los Arcángeles que la acompañan. Tras el paso estuvo la Banda de Música Villa de Marchena.
Para esta ocasión la Virgen del Rosario, luce saya blanca bordada y manto de terciopelo rojo bordado. En su mano izquierda sostiene el Santísimo Niño mientras en el derecha porta cetro y un ramillete de flores blancas.
La Santísima Virgen del Rosario paseó por las calles marcheneras en una mañana radiante de otoño acompañada de Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís en una procesión que difícilmente vuelva a repetirse en las próximas décadas.
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
RELIQUIA MADRE CARMEN DEL NIÑO JESÚS
SAN FRANCISCO DE ASÍS
RELIQUIA DEL LIGNUM CRUCIS
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
Fotos: Manuel Pinto Montero.