Provincia. Presentación del Logo y Cartel del 70º Aniversario Fundacional de la Hermandad de los Gitanos de Utrera

Arte Sacro. La Real, Fervorosa e Ilustre Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Esperanza, Nuestra Señora del Rosario y Beato Ceferino mártir, corporación conocida como“Los Gitanos”, de la localidad de Utrera, presenó en su casa Hermandad las imágenes corporativas de la conmemoración de su 70º Aniversario Fundacional.
Haciendo historia, hay que retrotraerse hasta a aquel 30 de abril de 1956 en el que el por aquel entonces párroco de Santiago el Mayor, Antonio Bautista, se reunió con los cofrades que pusieron el germen de la creación de una hermandad en el círculo de los gitanos de Utrera, ofreciéndoles para la misma la antigua imagen del Cristo de la Vera-Cruz y el usufructo de la capilla de los Mártires. El 28 de septiembre tuvo lugar la primera Junta General de la naciente Hermandad, en la que se aprobaron sus estatutos y se eligió su primera Junta de Clavería encabezada por el primer Hermano Mayor, Antonio Vargas Carrillo. Pero fue el 27 de noviembre de 1956 cuando por parte del Arzobispado de Sevilla se dictó el decreto de fundación de la Hermandad y aprobación de sus Reglas, siendo, por tanto, la citada fecha la de referencia para el aniversario que conmemoramos.
La actual Junta de Gobierno se dispone a celebrar este “Jubileo de Platino” con sencillez y humildad, mas también con el deber de reivindicar y poner en valor la historia, la identidad, la devoción y el patrimonio espiritual, humano y artístico de nuestra corporación.
Setenta años de historia son, ante todo, setenta años de amor incondicional a sus Sagrados Titulares. Siete décadas en las que la Hermandad ha caminado con paso firme por la senda de la fe, levantando un testimonio vivo de devoción que hoy, al mirar atrás, le llena de un profundo orgullo.
Este aniversario no es solo una cifra en los anales del tiempo, es el reflejo exacto de la dedicación incansable, el trabajo constante y el sacrificio silencioso de generaciones de hermanos. Desde aquellos fundadores que encendieron la primera chispa de la corporación, hasta el último hermano que hoy viste la túnica de nazareno, cada uno ha sido un pilar fundamental. Es de justicia poner en valor la labor de todos y cada uno de los que, con su presencia, sus oraciones y su esfuerzo diario, han sostenido y engrandecido la Hermandad. De manera muy especial, habria que ensalzar el desvelo de los doce Hermanos Mayores y de las veintitrés Juntas de Gobierno que han asumido el timón de esta nave a lo largo de estos setenta años. Hombres y mujeres que, robando tiempo a sus familias y descansos, entregaron su vida al servicio de la cofradía.

Porque referirse a esta efeméride es hablar de la entrega a la hermandad. La entrega de quien limpia la plata, de quien monta un altar de cultos, de quien cuida de los más necesitados a través de la diputación de caridad, o de quien reza en silencio ante las plantas de sus devociones. Cada gota de sudor, cada desvelo y cada sacrificio material y personal han tenido siempre un mismo destino, ensalzar la gloria de Dios y de su Santísima Madre, la del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la de Nuestra Señora de la Esperanza.
Al celebrar este acontecimiento, se rinde el más sincero homenaje a los hermanos con mayor antigüedad que todavía están vivos y a los que ya gozan de la presencia del Padre en la hermandad del cielo. Su legado es su tesoro. Con la mirada puesta en el futuro, pero con el corazón lleno de gratitud por estos setenta años de bendiciones, se renueva el compromiso de seguir trabajando, con la misma fe y el mismo amor que ellos han inculcado.
Así pues, previamente a la fecha del próximo 27 de noviembre, en la que se conmemorará el 70º Aniversario de la fundación canónica de la Hermandad por parte del Arzobispado de Sevilla, se presentaron los elementos visuales que ilustrarán y representarán este hito cofrade.
Tanto el logotipo corporativo como el cartel anunciador de esta importante efeméride son obra del hermano de la corporación y miembro de la Junta de Gobierno, Andrés Navarro Aguilar, quien actualmente ejerce funciones como diputado adscrito a la Secretaría en la Junta de Gobierno de la Hermandad, es graduado en Comunicación Digital por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Su formación técnica y su profundo vínculo devocional se han fusionado en un proyecto artístico y de diseño que servirá como imagen oficial de todos los actos y cultos programados para celebrar estas siete décadas de fe y devoción en Utrera.

El logotipo se configura bajo un diseño circular a manera de sello estampado, una estética que confiere solemnidad institucional y evoca la autenticidad de los documentos históricos que atesoran nuestras siete décadas de existencia. Visualmente, el emblema se articula a través de tres círculos concéntricos que no solo ordenan la composición, sino que encierran un profundo simbolismo, rinden un explícito homenaje a la rueda de carro de la bandera gitana, icono universal que simboliza el camino y la libertad del pueblo romaní.
Los colores empleados son los de la bandera gitana, el azul cielo del fondo y el verde del anillo exterior, los cuales coexisten en perfecta armonía con el rojo, que llega a tornarse en cardenal. Cromáticamente, esta selección representa de igual forma los colores identitarios de la Cofradía, aunando fe y cultura en un solo plano visual.
El eje central del diseño lo compone la grafía artística del número setenta, donde cada dígito encierra una parte fundamental de la historia de la corporación.
El trazo superior del número siete se transforma de manera rotunda en la Cruz de Santiago que representa la sede canónica, su collación y su feligresía, proclamando con orgullo la indisoluble vinculación histórica de los gitanos de Utrera con la parroquia de Santiago el Mayor.
El número cero se materializa a través de una corona de espinas, en una clara alusión pasionista que recupera la esencia de los orígenes de la corporación. En su interior, se resguarda el ancla, símbolo inequívoco de la Esperanza en Cristo. Esta composición reinterpreta el escudo primitivo, sustituyendo la antigua corona de laurel por la de espinas, uniendo así el sufrimiento de Cristo con la certeza de la Esperanza. Todo el conjunto se asienta sobre un fondo circular celeste claro con sutiles destellos o rayos blancos que emanan desde el centro, aportando un efecto de luminosidad o aureola divina.
Este logotipo conmemorativo se erige, por tanto, como un compendio visual de su historia, setenta años de devoción, arraigo santiaguista y profundo orgullo de la identidad gitana en Utrera.
El cartel oficial del LXX Aniversario Fundacional de la Hermandad de los Gitanos de Utrera es una obra de profunda carga estética, antropológica y devocional. Concebido a través de una cuidada composición plana, el cartel utiliza la técnica fotográfica del "flat lay", consistente en la disposición ordenada de objetos sobre una superficie para ser fotografiados desde una perspectiva cenital o superior, logrando un bodegón conceptual donde el patrimonio material e inmaterial de la cofradía dialoga con el paso del tiempo.

Toda la composición descansa sobre una tela litúrgica blanca, cuyos sutiles pliegues aportan volumen y elegancia al fondo. Sobre este lienzo sagrado se sitúa, ocupando el corazón del cartel, una antigua estampa devocional del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. La fotografía, desgastada y envejecida por el transcurrir de las décadas, muestra el soberbio perfil del Titular cristífero flanqueado por unos clásicos claveles blancos, simbolizando la memoria gráfica, la fe heredada de los fundadores y las oraciones de siete décadas de Madrugá utrerana.
En el flanco izquierdo se dispone la medalla oficial de la hermandad, fechada en 1963. Realizada en metal plateado, reproduce fielmente el escudo corporativo de la cofradía y pende de su característico cordón trenzado en color verde y blanco. Más allá de ser una insignia, la medalla se muestra como el gran sello de identidad y pertenencia para todos los hermanos, el testimonio físico de la protestación pública de fe y el lazo de unión devocional hacia los Sagrados Titulares.
En la esquina superior derecha destaca el broche de oro ejecutado en 2025, una valiosa pieza que fue regalo de los hermanos costaleros y del Grupo Joven para Nuestra Señora de la Esperanza, y que tuvo una especial significación para su recordado hermano y priostre de la actual clavería Andrés Jiménez Peña. En su rica orfebrería calada destacan cinco elementos cargados de teología e identidad, las letras “A” y “M”, en alusión directa al saludo angelical del Ave María, la rueda de carro, símbolo universal de la historia, la resistencia y la libertad del pueblo gitano, el ancla, eje iconográfico de la Esperanza en Cristo, la corona imperial, que proclama la realeza de la Santísima Virgen, y las lágrimas de amatista suspendidas, que recogen el dolor de la Madre.
En el lateral medio derecho resaltan los zarcillos de coral rojo en forma de lágrima, uno de los accesorios más preciados y característicos del ajuar de la Virgen de la Esperanza. Los corales son la joya tradicional por excelencia de la mujer gitana, utilizada en las grandes celebraciones, y su inclusión rinde homenaje al gusto ancestral de la cultura gitana por este mineraloide considerado como un símbolo de la buena suerte. Su rojo intenso funciona en la composición como una metáfora de la herencia de sangre, la tradición familiar y el legado estético que las madres y abuelas gitanas han transmitido de generación en generación dentro de la hermandad.
Los textos del cartel aparecen perfectamente integrados e impregnados sobre la tela litúrgica, utilizando un color dorado degradado por la antigüedad que simula el desgaste del tiempo. En los márgenes de la zona media se enfrentan los años de la efeméride (1956 y 2026) en doble fila. En la parte inferior, el eslogan "70 AÑOS GITANOS" preside la composición. Una rotulación cargada de simbolismo que rememora conscientemente el lema empleado por la corporación durante la celebración de su 50 Aniversario, tendiendo un puente de oro entre el pasado, el presente y el futuro de la hermandad. En el pie del cartel se detalla en letras menores el título oficial completo de la corporación, escoltado en sus esquinas por el escudo primitivo del ancla y el escudo actual de la hermandad.

En definitiva, el cartel reúne las grandes devociones de la corporación y el patrimonio inmaterial y sentimental acumulado a lo largo de siete décadas de historia viva.
Así la Hermandad realizará unos proyectos y actuaciones como los Cultos extraordinarios y la Obra Social.
Los Cultos extraordinarios serán:
- Solemne Misa Pontifical de Acción de Gracias por la conmemoración del 70º Aniversario Fundacional de la Hermandad y por la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad de Utrera al Pueblo Gitano, de la que es depositaria la Hermandad.
- Piadoso Vía Crucis del Consejo de Hermandades y Cofradías de Utrera 2027, que presidirá la Imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, coincidiendo con el septuagésimo aniversario de su primera salida procesional en 1957.
- Proyecto integral de reforma de la capilla de la Hermandad. Comenzando con la Fase I: construcción e instalación de un retablo en la Capilla de los Mártires de la Parroquia de Santiago El Mayor.
- Proyecto de musealización de espacios en la Casa Hermandad.
- Proyecto de intervención socio-eductativa “Sembrando Esperanza” Curso 2026-2027.
- Colaboración en la Campaña “100.000 kilos de Ilusión” promovida por la Fundación Más.
- Organización de la Colonia de Verano “Beato Ceferino” 2027.
- Anteproyecto municipal para el diseño arquitectónico de una glorieta o rotonda dedicada al Potaje Gitano de Utrera con motivo del setenta aniversario del primer festival flamenco de España.
- Reedición, actualización y publicación del libro con el título “Potaje Gitano de Utrera. Setenta años de historia” dándole continuidad a las anteriores ediciones de 1996 y 2007.
- Proyección del documental “Vinculación Flamenca Utrera-Morón” de De La Cal Producciones.
- Presentación del TFG “Flamenco en la Era Digital: análisis del Potaje Gitano de Utrera”.
Tras definir las líneas maestras de esta efeméride, la Junta de Gobierno irá facilitando cumplida información sobre las fechas, contenidos y ejecución de cada una de las actuaciones que integran el programa general del Setentenario, haciendo partícipes de esta conmemoración no solo a sus hermanos y devotos, sino a toda la sociedad utrerana.
Fotos: Hdad.