Arte Sacro
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Cultura restaura y documenta una obra de José Montes de Oca en Morón de la Frontera


  El presupuesto invertido en este proyecto asciende a 21.950 euros

Arte Sacro. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), ha llevado a cabo entre abril de 2004 y septiembre de 2006 el proyecto de restauración-conservación del grupo escultórico de Santa Ana y la Virgen del convento de las concepcionistas de Morón de la Frontera, Sevilla.

El conjunto escultórico está integrado por dos imágenes realizadas en madera policromada ubicadas en la iglesia del antiguo hospital de San Juan de Dios de Morón de la Frontera, actualmente Colegio de las misioneras de la Inmaculada Concepción. Iconográficamente representa a Santa Ana enseñando a leer a la Virgen.

Este grupo escultórico se venía atribuyendo al escultor sevillano José Montes de Oca (hacia 1676-1754) fijando su fecha de ejecución hacia 1740. Durante el proceso de intervención, los historiadores del arte del IAPH han podido constatar la citada autoría tras localizarse un documento personal dirigido al mencionado artista en la cabeza de la escultura de la Virgen. Dicho documento está fechado en 1724.

Formado en el taller de Pedro Roldán, la obra de Montes de Oca, no obstante, se ve mucho más claramente influenciada en los maestros de principios del barroco, como Martínez Montañés y Mesa, ofreciendo características estéticas que hacen fácil la identificación de sus obras. Su vida artística transcurre en Sevilla, salvo el período gaditano comprendido entre 1729 y 1730-31. No se le conocen muchos discípulos, salvo el caso de Benito Hita del Castillo (1714-1784).

Las imágenes han sido objeto de diversas restauraciones y modificaciones que no están documentadas. La restauración más significativa, además de los numerosos repintes que mostraba, es el cambio de posición de la Virgen que fue colocada en la peana de Santa Ana, para lo cual se mutilaron parte de las vestimentas de la santa y de la virgen. También se modificó la disposición de la mano derecha de la imagen de Santa Ana para facilitar su nueva ubicación.

En relación con la intervención de conservación efectuada a las imágenes en el IAPH, en primer lugar se llevaron a cabo los estudios previos: estudio radiológico, examen de la obra con iluminación ultravioleta, estudio de la superficie polícroma con lupa binocular y estudio de correspondencia de capas policromas. Además se hicieron los estudios de caracterización de los materiales constitutivos de la obra: identificación de la madera, pigmentos, estratigrafías, etc. Durante el estudio radiológico se constató la presencia de un elemento en el interior de la cabeza de la imagen de la Virgen a la que posteriormente se accedió para restaurar los ojos y se localizó un documento donde figuraba el nombre de José Montes de Oca.

Como alteraciones principales se podían destacar las numerosas perdidas de soporte, falta de adhesión tanto de algunas piezas del soporte como de la capa pictórica y de preparación al soporte y numerosos repintes que distorsionaban el aspecto del grupo escultórico.

Una vez finalizados los estudios previos y la fase de desinsectación por medio de gases inertes, se llevaron a cabo las pruebas de limpieza. Posteriormente se fijaron los levantamientos generalizados especialmente agudizados en las vestimentas de las imágenes con adhesivos compatibles con la técnica de estofado.
Además se realizó la consolidación del soporte en aquellas zonas donde era necesario. Fue también preciso separar la pieza que cierra la parte posterior de la cabeza de la escultura de la Virgen para acceder a la consolidación de los ojos que estaban fracturados.

La siguiente fase del proceso de conservación-restauración consistió en la limpieza general de depósitos superficiales, de barnices oxidados y repintes generalizados en las vestimentas y en la peana, fruto de restauraciones anteriores. A continuación se reintegraron las pérdidas de soporte como el gran pliegue de la túnica y la parte superior de la toca de la santa o los dedos de la mano derecha o piezas en la túnica de la Virgen, o la moldura frontal de la peana.

Posteriormente se procedió al estucado y enrasado de las numerosas lagunas existentes en la capa pictórica, pasando a reintegrarlas cromáticamente mediante una técnica reversible y con criterio de diferenciación. Finalmente se aplicó un barniz protector a la totalidad del grupo escultórico.