Advocaciones marianas de Gloria de la Colegiata del Salvador (I). José Roda Peña
Secularmente se ha venido atribuyendo a la Colegial del Salvador el rango de segundo templo de Sevilla, tras la Santa Iglesia Catedral. Su centenaria historia, iniciada con la cristianización de la vetusta mezquita construida a comienzos del siglo IX, tiene uno de sus hitos culminantes en el año 1671, cuando se derribaron los muros de la ruinosa fábrica musulmana para iniciar la accidentada construcción del monumental edificio barroco que ha llegado hasta nuestros días, inaugurado en 1712. Su condición canónica de colegiata, disfrutada desde la aludida refundación cristiana de 1248, pudo mantenerla hasta 1851, cuando se transformó en parroquia en virtud de lo resuelto por el concordato firmado entre España y la Santa Sede.
Los múltiples aspectos históricos e institucionales, sociales y económicos, espirituales y artísticos, que se dan cita en la Colegial del Salvador con inusitada densidad, han sido estudiados recientemente por el profesor Emilio Gómez Piñol en una modélica monografía, magistralmente pensada y escrita bajo la perspectiva de la denominada historia de las mentalidades'. Al socaire de este texto y de nuestras propias investigaciones, queremos abordar ahora, de manera sintética, el riquísimo muestrario de advocaciones marianas letíficas, materializadas en imágenes escultóricas o pictóricas, que desde el siglo XIII han encontrado cobijo en la Colegiata, hoy iglesia parroquial, del Divino Salvador. Muchas de ellas, como enseguida veremos, fueron o continúan siendo titulares de hermandades o congregaciones religiosas, prueba de la inagotable pujanza cofradiera que ha venido enriqueciendo la vida litúrgica de este centenario espacio sagrado.
Nuestra Señora del Prado
El prestigioso imaginero Sebastián Santos Rojas (1895- 1977) puso un especial cariño en la consecución de esta pequeña escultura de Nuestra Señora del Prado (0,70 m.), pues se trataba de una réplica de la Patrona de su pueblo natal, Higuera de la Sierra, en la provincia del Huelva. La contrató en 1950 Antonio Montero Sánchez, quien actuó en representación de la Hermandad filial de Sevilla, establecida en la parroquia del Divino Salvador, concretamente en la capilla del Cristo de los Desamparados, una joya de la arquitectura tardobarroca concebida por Matías de Figueroa, que se alza en el patio de los Naranjos del citado templo. Allí se expone, en el interior de una hornacina acristalada, esta entrañable imagen de candelero para vestir, que finge reproducir, con su elegante hieratismo y tiernas facciones, el original simulacro del siglo XVI.
Virgen de la Antigua
También procede de la Colegial-mezquita una pintura de la Virgen de la Antigua, interesante y correcta versión renacentista, fechable a finales del siglo XVI, del prototipo medieval que se venera en la Santa Iglesia Catedral. Su retablo, situado a los pies de la nave del Evangelio, es uno de los más endebles del templo, compuesto de piezas y tableros de dispar cronología y estilo. En una pequeña hornacina abierta en su banco se expone una esculturilla de San Antonio de Padua, obra del escultor y orfebre contemporáneo Manuel Domínguez, que la ejecutó en 1967.
El 9 de octubre de 1946 se fundó en la parroquia del Divino Salvador la Hermandad de Nuestra Señora de la Antigua y San Antonio de Padua, cuyo objeto principal es la ayuda económica a los conventos femeninos de clausura. Su Regla quedó aprobada por la autoridad eclesiástica el 17 de septiembre de 1954.
Foto: Francisco Santiago