Rafael Peralta rejoneó al verso y la prosa en la Exaltación a la Pura y Limpia del Postigo
Francisco Santiago. Era una noche cálida y agradable, con esos tonos azules de cielo abierto que va dando paso a la noche.
La Plaza del Cabildo, emblemático y bello paraje urbano hispalense (entre anfiteatro romano y coso taurino) era el lugar para la cita literaria.
La Hermandad había previsto una gran ampliación de los asientos, para lo cual el Altar Efímero levantado en honor de la Pura y Limpia del Postigo fue retranqueado, pero aún con esta ampliación, el sitio quedó pequeño para la gran afluencia de público que acudió a la llamada de la Hermandad del Postigo del Aceite. Y siguiendo con los símiles taurinos, tres espadas de primera se enfrentaban a un público selecto y de abolengo. Abría el cartel el presentador de la Exaltación, medalla de oro de la Ciudad, pregonero y trovador de Hispalis, así como director del Curso de Temas Sevillanos, Antonio Bustos.
Le seguía, el padre Ignacio Jiménez Sánchez Dalp como presentador del exaltador, el cual alabó de forma apasionada al joven pregonero universitario que debutaba junto a la Pura y Limpia.
Y tras los sones de la Banda de Cigarreras, llegó el momento esperado, Rafael Peralta Revuelta abría sus sentimientos hacia la Inmaculada Pura y Limpia que habita en la Catedral del Arenal, esa pequeña capilla del Arco del Postigo.
Rafael versó y rezó a la Pura y Limpia, evocó a su capilla, parada obligada por tantas y tantas hermandades, recordó a Juan Pablo II, realizó pases de muleta con formato literario, y resaltó la figura del Alcalde del Arenal, apelativo cariñoso para referirse a Pedro Ordoñez, hermano mayor de la corporación organizadora.
Y entre el público, la Duquesa de Alba y otros miembros de la nobleza hispalense, Carmen Tello y Curro Romero, Miembros de la orden de San Clemente, maestrantes, familiares del exaltador, hermanos mayores de Sacramentales, Gloria y Penitencia, pregoneros de la Semana Santa y las Glorias, miembros de la curia y, como indiqué al principio, un público entregado que superó con creces las expectativas.
El broche de oro lo puso el traslado de la Pura y Limpia a su Altar del Arco del Postigo, portada por los hermanos, Rafael entre ellos, y con los sones de la Banda de Música María Santísima de la Victoria.
¡Felicidades maestro!









Pregoneros de Gloria y San Fernando 2007

Fotos: Francisco Santiago