Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en Tiempo Estival
  • viernes, 21 de agosto de 2026
  • Faltan 212 días para el Domingo de Ramos

Un Dios lógico. Javier Ramos Sáez.


 Usualmente se afronta el tema de la definición de Dios dentro de unos parámetros transcendentales u ontológicos, es decir, dentro de definiciones metafísicas y dogmáticas sobre la esencia de Dios y de su propósito en la Tierra.

Yo quiero encauzar un nuevo punto de vista más científico -aunque todo lo científico sea crítico y dentro de lo crítico está lo metafísico-, y dicha perspectiva es la lógica, ese fuero interno de nuestra mente que todo lo regula y lo interpreta.

Ya en los albores de la Edad Media, San Anselmo de Canterbury dio una definición lógica primitiva de lo que es Dios, pues nos dice que con el sólo hecho de pensar en Dios ya sabemos que Dios está en nuestra mente por lo que sabemos que existe. Dicho argumento se le apodó como el argumento ontológico. Pero para hablar de un Dios ontológico primero hay que definir qué es un Dios lógico.

¿Es lógico pensar que Dios no existe? Carece de todo fundamento, pues si se afirma que Dios no existe, ¿cómo afirmamos que Dios existe? Dicha inclinación no es natural, ni lógica, ni científica, sino simplemente se cree que es empírica. Aún así se puede demostrar empíricamente que Dios existe. ¿Por qué vivimos? Sabemos que tenemos vida porque el conjunto de todos nuestros órganos funcionan armónicamente de una manera específica, si dichos órganos tuvieran otra función no estaríamos vivos. ¿Por qué funcionan de esta manera y no de otra? Sabemos que los órganos que funcionan de otra manera, que su funcionamiento no es natural al previsto, provocan a largo o corto plazo la muerte, pero, ¿qué es natural?

Los científicos en sus experimentos evalúan la naturaleza, la madre sabia que da las respuestas, como por ejemplo la teoría gravitacional newtoniana y su famosa manzana. Ellos ven como natural el movimiento cíclico de los astros, el experimento de las causas y sus efectos, la medición en un ámbito general, pero no se dan cuenta que detrás de todo movimiento está un movedor. Como un golfista que le da con el putt a la bola, Dios es esa causa primera, infinita que otros han llamado Naturaleza como Spinoza y otros panteístas. Lo natural es causado por Dios, Él crea el mundo o la naturaleza y lo conserva como creía Santo Tomás de Aquino.

Dios existe empíricamente porque todo movimiento es producido por Él. Los científicos pueden describir los movimientos pero no pueden describir su causa primera. Dios no puede ser estudiado con parámetros empíricos pero desde un punto de vista lógico se puede llegar a conclusiones empíricas acerca de lo que es la esencia de Dios.

Sólo Él puede producir vida, puede producir el movimiento aunque Él sea inmóvil. Nuestros órganos no funcionan de tal manera por fruto del azar sino porque Dios hace que funcionen de tal manera y que cada órgano funcione de una manera específica para que en su conjunto se armonice dando vida.

Es lógico, en definitiva, pensar en Dios de manera lógica, es decir, dando por demostrado lo más evidente y alejándonos de falsos supuestos y modas de pensamiento y sólo encauzar nuestro pensamiento sin taras y ataduras heredadas por pensamientos modísticos sino pensando de manera transparente y lógica.

Si no te has enterado o tienes algunas dudas formativas. jramosaez@yahoo.es