Benedicto XVI evocó a San Isidoro de Sevilla, “gloria de la Iglesia”
San Isidoro, amigo del Papa Gregorio Magno, fue el hermano menor de san Leandro, al que sucedió en la Sede episcopal de Sevilla, recordó Benedicto XVI, quien dedicó hace unas semanas dos de sus catequesis al recordado Pontifice San Gregorio. “Isidoro, que en su infancia conoció el exilio, se educó en un ambiente de disciplina y estudio. Su casa contaba con una nutrida biblioteca repleta de obras clásicas, paganas y cristianas”, recordó el Papa evocando al santo.
“Experimentó un permanente conflicto interior entre el deseo de dedicarse únicamente a la meditación de la Palabra de Dios y las exigencias procedentes de la caridad por los hermanos, de cuya salvación, como Obispo, se sentía encargado”, valoró el Santo Padre. “Isidoro poseyó el don de la collatio, es decir, de la recopilación, siendo admirable su preocupación por no descuidar nada de lo que la experiencia humana había producido en la historia de su patria y del mundo entero”, recordó el Santo Padre.
La vida de San Isidoro une “la contemplación de Dios, el diálogo con Él en la oración y en la lecutara de la Sagrada Escritura, así como también la acción al servicio de la comunidad humana y el prójimo. Esta síntesis es el legado del gran Obispo de Sevilla para nosotros, cristianos de hoy, llamados a testimoniar a Cristo en el inicio del nuevo milenio”, concluyó el Papa.
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