Puente de Barcas: El palacio de Pilatos y el antiguo Vía Crucis a la Cruz del Campo. Jaime Passolas. La Razón.
El palacio de la casa de Pilatos, se realizó a finales del S.XV por encargo de D. Pedro Enríquez, Adelantado Mayor de Andalucía, y debe su nombre al hijo del mismo, D. Fadrique Enríquez de Rivera que, al regresar de realizar un viaje por Tierra Santa, en unión del poeta Juan de la Encina, expresó su deseo de construirlo.
En relación con el nombre existen tres versiones distintas que, si bien carecen de rigor histórico, tienen un arraigo popular que les ha permitido llegar hasta nuestros días. La primera dice que el palacio de la Casa de Pilatos en Sevilla, es una copia del palacio de Poncio Pilatos en Jerusalén. La segunda nos cuenta que la distancia que hay entre el palacio de los Enríquez y el templete de la Cruz del Campo es la misma que la existente entre el citado Palacio de Poncio Pilatos y el monte Calvario y la tercera, que recibe el nombre de casa de Pilatos por estar situada en la puerta de la misma la primera estación de un Vía Crucis que se celebraba anti El palacio de Pilatos y el antiguo Vía Crucis a la Cruz del Campo
La vulgarmente conocida como Casa de Pilatos constituye hoy uno de los monumentos mas emblemáticos y visitados de la ciudad gúamente y que, como se sabe, dice «Jesús ante Pilatos». El palacio es uno de los exponentes más sobresalientes de la arquitectura domestica sevillana del 5. XVI, encontrándose estructurado según dicen algunos autores, en tomo a una serie de espacios abiertos, tanto patios y jardines, que le dan una gran originalidad y belleza. La entrada en el palacio se realiza a través de una portada que fue ejecutada en Génova en el año 1529 por Antonio María de Aprile, según encargo del Marques de Tarifa y que está realizada a manera de un arco triunfal.
En uno de los espacios del palacio se puede contemplar la llamada Sala del Pretorio de la que destaca su magnífico artesonado con escudo nobiliario, realizado en 1536 por Andrés de Juara y la conocida como del Descanso de los Jueces, en la que se encuentran las esculturas orantes de Dña. María y Dña. Isabel de Rivera. En el interior del Palacio son también dignos de reseñar, la galería baja donde se pueden contemplar las estatuas de veinti cuatro emperadores romanos y las de Carlos V y Cicerón; el jardín Chico realizado en 1538 por Francisco de Velez; el jardín grande cuyas dependencias fueron concebidas por el arquitecto Juan de Oviedo en 1602, y la fuente central que está rematada por un busto de Jano Bifronte. Con respecto a las veinticuatro estatuas existentes en la galería baja, se sabe que las mimas son de origen romano y que fueron regaladas por el Papa Pío V. Entre los datos curiosos relacionados con el palacio, se puede comentar c¡ue en el año 1635 los propietarios del palacio, los Duques de Medinaceli, mandaron construir una especie de estrado que se colocó por encima del suelo de la iglesia de San Esteban, con la finalidad de no tener que mezcíarse con el pueblo cuando tenían que asistir a la celebración de actos de carácter religioso.
El V¡a Crucis a la Cruz del Campo. El Vía Crucis a la Cruz del Campo fue instituido en el año 1521 porD. Fadrique Enríquez de Ribera, Marques de Tarifa y Cuarto Adelantado Mayor de Andalucía al volver de su primer viaje a Tierra Santa, al que fue acompañado por el poeta Juan de la Encina. Fadrique era hijo de D. Pedro Enríquez y D8. Catalina de Ribera, protectora de las letras y las bellas artes y a la que Sevilla debe, gracias a su mecenazgo, obras de gran valor no sólo de carácter arquitectónico, sino también humanitarias. En su primera época el Víacrucis, que aún no recibía este nombre, se rezaba delante de siete cruces, estando situada la primera en la casa de Pilatos y la última en la denominada Huerta del Pilar. Las Estaciones donde se detenía la comitiva que asistía al Viacrucis decían lo siguiente: J8 Estación: En que Cristo fue sentenciado a muerte 28 Estación: A donde habló con las mujeres 38 Estación: Donde se arrodilló. 48 Estación: Lugar donde fue crucificado 58 Estación: Sitio en que murió 68 Estación: Rincón del descendimiento de Nuestra Señora 78 Estación: Santo Sepulcro
A partir del año 1540 tuvo doce Estaciones, denominándose ya Vía Crucis y prolongando su recorrido hasta el templete de la Cruz del Campo. Según señalan algunos autores, la causa de que el Viacrucis prolongara su Estación Penitencial hasta el Templete, se debió a creer que entre el Palacio de Pilatos de Jerusalén y el Calvario, había la misma distancia que entre la Casa de Pilatos de Sevilla y el citado Templete.
El hecho de que se demostrara que esto no era cierto, no impidió que el Viacrucis continuara celebrándose con el mismo itinerario y nombre. Después de muchos años en los que estuvo suspendido el Vía Crucis, debido, entre otras causas, al carácter profano que llegó a tener y a los desordenes que se producían durante su celebración, el día 21 de Marzo de 1957, primer viernes de Cuaresma, volvió a hacer su recorrido, siendo presidido por la imagen de Nuestro Señor del Perdón, obra de Juan de Mesa y que se venera en el convento de Santa Maria de Jesús. Por último, el templete de la Cruz del Campo fue realizado por el Asistente de Sevilla D. Diego de Merlo en el año 1482 y en el se contienen obras de gran mérito como las imágenes de un Cristo y una Virgen atribuidas al escultor Juan Bautista Vázquez el Viejo.
En relación con el nombre existen tres versiones distintas que, si bien carecen de rigor histórico, tienen un arraigo popular que les ha permitido llegar hasta nuestros días. La primera dice que el palacio de la Casa de Pilatos en Sevilla, es una copia del palacio de Poncio Pilatos en Jerusalén. La segunda nos cuenta que la distancia que hay entre el palacio de los Enríquez y el templete de la Cruz del Campo es la misma que la existente entre el citado Palacio de Poncio Pilatos y el monte Calvario y la tercera, que recibe el nombre de casa de Pilatos por estar situada en la puerta de la misma la primera estación de un Vía Crucis que se celebraba anti El palacio de Pilatos y el antiguo Vía Crucis a la Cruz del Campo
La vulgarmente conocida como Casa de Pilatos constituye hoy uno de los monumentos mas emblemáticos y visitados de la ciudad gúamente y que, como se sabe, dice «Jesús ante Pilatos». El palacio es uno de los exponentes más sobresalientes de la arquitectura domestica sevillana del 5. XVI, encontrándose estructurado según dicen algunos autores, en tomo a una serie de espacios abiertos, tanto patios y jardines, que le dan una gran originalidad y belleza. La entrada en el palacio se realiza a través de una portada que fue ejecutada en Génova en el año 1529 por Antonio María de Aprile, según encargo del Marques de Tarifa y que está realizada a manera de un arco triunfal.
En uno de los espacios del palacio se puede contemplar la llamada Sala del Pretorio de la que destaca su magnífico artesonado con escudo nobiliario, realizado en 1536 por Andrés de Juara y la conocida como del Descanso de los Jueces, en la que se encuentran las esculturas orantes de Dña. María y Dña. Isabel de Rivera. En el interior del Palacio son también dignos de reseñar, la galería baja donde se pueden contemplar las estatuas de veinti cuatro emperadores romanos y las de Carlos V y Cicerón; el jardín Chico realizado en 1538 por Francisco de Velez; el jardín grande cuyas dependencias fueron concebidas por el arquitecto Juan de Oviedo en 1602, y la fuente central que está rematada por un busto de Jano Bifronte. Con respecto a las veinticuatro estatuas existentes en la galería baja, se sabe que las mimas son de origen romano y que fueron regaladas por el Papa Pío V. Entre los datos curiosos relacionados con el palacio, se puede comentar c¡ue en el año 1635 los propietarios del palacio, los Duques de Medinaceli, mandaron construir una especie de estrado que se colocó por encima del suelo de la iglesia de San Esteban, con la finalidad de no tener que mezcíarse con el pueblo cuando tenían que asistir a la celebración de actos de carácter religioso.
El V¡a Crucis a la Cruz del Campo. El Vía Crucis a la Cruz del Campo fue instituido en el año 1521 porD. Fadrique Enríquez de Ribera, Marques de Tarifa y Cuarto Adelantado Mayor de Andalucía al volver de su primer viaje a Tierra Santa, al que fue acompañado por el poeta Juan de la Encina. Fadrique era hijo de D. Pedro Enríquez y D8. Catalina de Ribera, protectora de las letras y las bellas artes y a la que Sevilla debe, gracias a su mecenazgo, obras de gran valor no sólo de carácter arquitectónico, sino también humanitarias. En su primera época el Víacrucis, que aún no recibía este nombre, se rezaba delante de siete cruces, estando situada la primera en la casa de Pilatos y la última en la denominada Huerta del Pilar. Las Estaciones donde se detenía la comitiva que asistía al Viacrucis decían lo siguiente: J8 Estación: En que Cristo fue sentenciado a muerte 28 Estación: A donde habló con las mujeres 38 Estación: Donde se arrodilló. 48 Estación: Lugar donde fue crucificado 58 Estación: Sitio en que murió 68 Estación: Rincón del descendimiento de Nuestra Señora 78 Estación: Santo Sepulcro
A partir del año 1540 tuvo doce Estaciones, denominándose ya Vía Crucis y prolongando su recorrido hasta el templete de la Cruz del Campo. Según señalan algunos autores, la causa de que el Viacrucis prolongara su Estación Penitencial hasta el Templete, se debió a creer que entre el Palacio de Pilatos de Jerusalén y el Calvario, había la misma distancia que entre la Casa de Pilatos de Sevilla y el citado Templete.
El hecho de que se demostrara que esto no era cierto, no impidió que el Viacrucis continuara celebrándose con el mismo itinerario y nombre. Después de muchos años en los que estuvo suspendido el Vía Crucis, debido, entre otras causas, al carácter profano que llegó a tener y a los desordenes que se producían durante su celebración, el día 21 de Marzo de 1957, primer viernes de Cuaresma, volvió a hacer su recorrido, siendo presidido por la imagen de Nuestro Señor del Perdón, obra de Juan de Mesa y que se venera en el convento de Santa Maria de Jesús. Por último, el templete de la Cruz del Campo fue realizado por el Asistente de Sevilla D. Diego de Merlo en el año 1482 y en el se contienen obras de gran mérito como las imágenes de un Cristo y una Virgen atribuidas al escultor Juan Bautista Vázquez el Viejo.