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El Obispado de Tenerife ordena sacerdote a un pastor anglicano casado. Jesús Bastante. ABC.


Jesús Bastante. ABC. El pastor anglicano Evans David Gliwitzki fue ordenado ayer sacerdote católico en la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, en lo que supone el primer caso en nuestro país en que un ministro anglicano casado, y con dos hijas, pasa a formar parte del cuerpo de sacerdotes católicos. Según informó en un comunicado el Obispado de Tenerife, donde será incardinado Gliwitzki, el nuevo sacerdote, de 64 años de edad y procedente de Zimbabwe, «seguirá estando casado con su esposa, Patricia». Del mismo modo, la Iglesia católica tinerfeña señala que este caso no supone de ningún modo una vía de acceso a la abolición del celibato sacerdotal, «sino una muy singular excepción en consideración a su situación».  

«Sus muy peculiares circunstancias al provenir de la Iglesia anglicana, una comunidad que sí acepta el matrimonio de sus ministros», añade el comunicado, han hecho posible esta ordenación, que fue llevada a cabo en una ceremonia oficiada por el obispo dimisionario de Tenerife, Felipe Fernández, quien más ha luchado por la aceptación del desde ayer nuevo sacerdote católico.  

«Ha vuelto a su casa»  

En la Eucaristía estuvieron presentes tanto la mujer del cura como sus dos hijas, de 40 y 30 años, quienes acudieron a Tenerife procedentes de Gran Bretaña y Estados Unidos. Su esposa, que es católica, subrayó que con esta ordenación su marido «ha vuelto a la que siempre ha sido su casa».  

Gliwitzki, hijo de un polaco católico y de madre anglicana, ejerció como administrador de la Red Nacional de Ferrocarriles de Zimbabwe hasta 1984, fecha en la que fue ordenado ministro de la Iglesia anglicana, y ejerció su labor como párroco y vicario general de la diócesis. Tras la visita del Papa Juan Pablo II al Reino Unido y la firma, junto al obispo de Canterbury, de un compromiso mutuo de trabajar por la unidad de las dos confesiones cristianas, Evans regresó a su país y expresó a su obispo el deseo de trabajar intensamente en el campo ecuménico.  

Su entonces superior, hoy también miembro de la Iglesia católica, le permitió celebrar la Eucaristía según el misal romano, así como organizar encuentros entre sacerdotes de las confesiones anglicana y católica de Zimbabwe «para caminar juntos hacia la unidad».  

Desde entonces, Gliwitzki ha viajado frecuentemente al Vaticano como representante de la delegación anglicana que conversaba con la Santa Sede para establecer cauces de unidad entre las dos confesiones, un trabajo que durante el pontificado de Juan Pablo II tuvo grandes avances y gestos, como la presencia del arzobispo de Canterbury en la apertura de la Puerta Santa de San Pablo Extramuros durante el Gran Jubileo de 2000. Durante aquellos años, el hoy sacerdote católico conversó en diversas ocasiones con el actual Papa Benedicto XVI, debatiendo cuestiones relacionadas con la disciplina sacramental. 

El tránsito a la Iglesia católica  

Tras la convulsión política que sufrió Zimbabwe en 1992, con un régimen dictatorial en contra la Iglesia católica, Gliwitzki se presentó ante el obispo católico de su zona y le pidió ayuda para ser aceptado en su tránsito hacia la Iglesia romana. Dicho obispo se puso en contacto con diversas conferencias episcopales europeas con el fin de que recibieran a Gliwitzki y tutelaran su camino hacia el sacerdocio católico. Fue monseñor Fernández quien finalmente se hizo cargo de su caso y dirigió los pasos del ministro anglicano hasta su ordenación sacerdotal católica, que finalmente se llevó a cabo ayer.  

El nuevo sacerdote presidirá su primera misa mañana en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen del camino de la Villa, en La Laguna. En sus primeras palabras, tuvo un especial recuerdo hacia la difícil situación que vive su país de origen, así como a los amigos, «anglicanos y católicos», que ha dejado atrás. Del mismo modo, incidió en su intención de colaborar desde su nueva responsabilidad eclesial «porque aquí hay muchísimo trabajo que hacer», en especial con los fieles de habla inglesa residentes en Canarias.  

Dado que no habla aún con soltura el castellano, en círculos eclesiásticos se estima que probablemente se establezca en el sur de la isla, para poder celebrar la misa en inglés, su idioma y el de los numerosos residentes de origen británico. 

Más info en:

http://www.abc.es/abc/pg050822/prensa/noticias/Sociedad/Religion/200508/22/NAC-SOC-081.asp