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Programa completo de José Manzano, candidato a hermano mayor a las elecciones de Los Gitanos.


'Ahora, Hermandad'. Programa de Gobierno de la candidatura a Junta de Gobierno encabezada por José Manzano Jiménez.

Elecciones Hermandad Sacramental de Los Gitanos, 29 enero 2006.

En los últimos años nuestra Hermandad, la Hermandad de Los Gitanos, ha crecido de manera ostensible en patrimonio y número de hermanos. Sin duda la construcción del  Templo de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias ha posibilitado un mayor acercamiento hacia la Hermandad de fieles y devotos que en no pocas ocasiones se ha traducido en un aumento de su nómina de hermanos. Sin embargo, este rápido crecimiento ha traído parejos nuevos retos; retos ineludibles del presente que de cómo sean resueltos dependerá en gran medida el futuro de nuestra corporación, una institución con mas de doscientos cincuenta años de historia que quiere mirar al porvenir con esperanza, dando testimonio de su fe en Cristo y de su amor a María entroncada en la sociedad en la que vive.

Historia, testimonio, vivencias y patrimonio; cuatro palabras que se funden en una sola: Hermandad.

Y es precisamente el sentido de esta palabra, el sentido de Hermandad, así, con mayúsculas, el que queremos recuperar.

Queremos recuperar el sentido participativo de nuestros cultos como fundamento de nuestra Hermandad y espacio natural de encuentro con el Señor de sus hermanos; queremos recuperar la convivencia para que todos y todas  nos sintamos participes de un único proyecto sin que nadie pueda caer en la tentación de patrimonializarlo; queremos potenciar el compromiso social de la hermandad para que sea instrumento del testimonio de Dios en el mundo; queremos fomentar la formación integral de nuestros hermanos y hermanas para que podamos asumir con libertad nuestra vida social y de fe; queremos recuperar el sentido de la medida para nuestra cofradía para que la estación de penitencia sea un digno reflejo de nuestra convivencia cotidiana; queremos conservar, mantener y potenciar nuestro patrimonio material e inmaterial con sentido de la responsabilidad, atendiendo al principio de legado que atesora la Hermandad y conforma su identidad. En definitiva queremos, y lo queremos porque lo creemos firmemente, recuperar la ilusión por vivir la hermandad en toda su riqueza y plenitud, entre todos y todas, sin que nadie falte ni nadie sobre, destruyendo todo atisbo de exclusión,  de conformismo, para que nuestro testimonio sea fiel reflejo del Evangelio que decidimos defender al jurar nuestras Reglas e incorporarnos a nuestra Hermandad.

Creemos que ahora es el momento de la Hermandad.

Ahora, Hermandad

La casa de Hermandad nuestro lugar de encuentro

La vida de hermandad se sustenta sobre el culto y la convivencia. El lugar natural para el culto es el Templo, para la convivencia entre hermanos la Casa de Hermandad. Gracias a Dios nosotros poseemos una Casa de Hermandad que sin duda está entre las mejores de Sevilla. Potenciarla más allá de sus funciones administrativas va a ser una de nuestras prioridades.

Muchas veces nos quejamos de que nuestra Casa no tiene vida de hermandad, sin embargo pocas son las ocasiones en las que ésta se utiliza como reclamo de atracción a nuestros hermanos y hermanas. Para ello pretendemos que no haya una sola semana del año en la que no exista alguna actividad que fomente la participación colectiva. Así, potenciaremos las charlas, las conferencias, los debates, las convivencias generales y sectoriales de hermanos y hermanas, y todas y cada una de las actividades formativas que puedan enriquecernos humana, cultural y religiosamente.

Queremos instaurar los Viernes de la Hermandad de Los Gitanos como espacio de  convivencia de todos los que conformamos la hermandad, para que tras los cultos al Santísimo Sacramento nuestra Casa sea nuestro lugar de encuentro natural. Igualmente, los domingos, a la conclusión de la Misa de Hermandad, se propiciará el encuentro de las familias de la Hermandad para que puedan participar en un rato de grata convivencia.

Queremos que la secretaría, la mayordomía, la priostía y todas las instancias administrativas de la Hermandad se abran a la colaboración y el aprendizaje de todos cuantos lo deseen. Así mismo queremos habilitar un espacio que permita a aquellos hermanos que quieran visitar su casa sentirse a gusto sin tener la sensación de que entorpecen el trabajo de los que allí estén ejecutando alguna tarea concreta, un lugar para recuperar el placer de la conversación y la convivencia.

Nuestra actual Casa de Hermandad no está demasiado lejos del Templo, pero todo lo anteriormente expuesto se nos haría más fácil si la Casa estuviera mas cerca de éste. Por eso no escatimaremos esfuerzos para acercar la Casa al Templo, con este espíritu trabajaremos para conseguir la cesión de los terrenos adyacentes al mismo poniéndonos manos a la obra desde el primer día con la intención de ir sorteando con éxito las dificultades que nos puedan ir surgiendo en la consecución de este objetivo. Lógicamente  cualquier paso en este sentido, será consultado, analizado y votado en Cabildo General de hermanos.

Nuestros Cultos, fundamento de nuestra Hermandad

Además de la salida procesional como principal culto externo, los Cultos al Santísimo Sacramento de los viernes, la Misa dominical, el triduo a la Stma. Virgen de las Angustias, el quinario al Señor de la Salud, el triduo al Santísimo, la solemnidad de la Natividad de Ntra. Sra., la Función de la Coronación y la Novena de Ánimas, son los cultos internos de nuestra corporación. Ellos son el fundamento de nuestra Hermandad. A través  suyo testimoniamos nuestra fe y participamos colectivamente de ella.

Pretendemos fomentarlos haciendo que cada vez sean más participativos, inculcando en nuestros hermanos y hermanas un sentimiento de protagonismo que los haga actores comprometidos con su espíritu de forma cercana y sencilla.

Queremos que nuestros cultos de los viernes vuelvan a ser ese lugar íntimo para la reflexión y el encuentro con el Señor de la Salud y Mª. Stma. de las Angustias. Además nos comprometemos a solemnizar con mayor énfasis nuestros cultos principales, triduo a la Virgen, quinario del Señor y triduo al Santísimo, poniendo un especial empeño en la recuperación de los exornos de altar tradicionales de nuestra Hermandad .

Amén del apoyo al Cuerpo de Acólitos –orgullo de nuestra Hermandad- se planteará la formación de un Coro de hermanos y hermanas, y otros amigos que quieran agregarse, para solemnizar las celebraciones litúrgicas de la Hermandad en su Templo.

De acuerdo con el Rector del Templo, se estudiará la posibilidad de establecer una Misa matutina, los días entre semana, para ofrecer otra posibilidad de participación en la Eucaristía a nuestros vecinos y a cuantos afluyen al ambulatorio del SAS, próximo a nuestro Templo. Así mismo procuraremos instaurar una Misa para niños, para que el mensaje evangélico les llegue con un lenguaje adecuado a su edad, para que vayan creciendo y madurando como personas y como cristianos al unísono.

Igualmente trataremos de ofrecer, con la debida autorización eclesiástica, otros sacramentos demandados por los hermanos y hermanas (bautizos y primeras comuniones...).

Relanzar la conciencia de compromiso, fomentar la acción social.

Alcanzar una Hermandad comprometida es alcanzar la madurez, alcanzar nuestra mayoría de edad. Y alcanzar nuestra mayoría de edad viene parejo a ser conscientes de nuestros derechos y nuestras obligaciones como miembros de la Hermandad. Queremos conseguir que todos y cada uno de nuestros hermanos y hermanas se consideren pertenecientes a la misma, protagonistas y ejecutores de su vida interna.

La Junta de Gobierno debe gobernar, pero en ningún caso debe caer en la tentación de tutelar. Los miembros de la Junta deben tener conciencia de la circunstancialidad de sus cargos, ni pueden ni deben pensar que la Hermandad es parte de su patrimonio particular. Es por tanto tarea de los miembros de la Junta el que la Hermandad sea cercana, para que los hermanos y hermanas no sientan lejanía ante las principales decisiones que se tomen en su nombre, para que la vida de hermandad lejos de debilitarse gane en calidad e intensidad.

Para que esta participación pueda hacerse realidad debe existir una información fluida, continua, rigurosa y eficaz, que permita al hermano enterarse de los proyectos y ejecuciones de primera mano, que les permita participar porque tienen toda la información necesaria para hacerlo. Para caminar en esta dirección abriremos los Cabildos de Oficiales a los hermanos que lo soliciten, atendiendo a criterios  razonables que afecten al interés general de la Hermandad, con objeto de que participen con su propia voz en la discusión y resolución de aquellos temas que puedan afectarles en su actividad cotidiana como hermanos de nuestra corporación. Convocaremos reuniones periódicas abiertas que sirvan a la Junta de Gobierno para tomar el pulso de la Hermandad, y en las que los hermanos puedan expresar sus ideas e inquietudes en un foro que corresponsabilice ante la toma de decisiones.  Potenciaremos la página WEB de la hermandad como mecanismo directo y eficaz de comunicación e información. Nos comprometemos a hacer publicas las resoluciones de los Cabildos de Oficiales en Boletín, Hoja Informativa y página WEB. Trabajaremos para que nuestro Boletín sea cada día mas atractivo y útil, nos esforzaremos para que los envíos lleguen a su debido tiempo a nuestros hermanos. En definitiva, no escatimaremos esfuerzos para que la información sea sentida por todos como un pilar fundamental de una vida de hermandad sana y participativa.  

Pero si ese compromiso sólo quedase en lo interno el proyecto quedaría cojo.

La Hermandad debe comprometerse también en el terreno de lo externo, en una acción social decidida y valiente, que dé respuesta a los retos y necesidades del mundo de hoy.

Reconocemos, y lo hacemos con orgullo, que en los últimos cuatro años el trabajo de nuestra Bolsa de Caridad ha avanzado de forma espectacular; su equipo humano y los medios de los que ha dispuesto así lo han permitido. Involucrarnos colectivamente cada vez mas en ella hará que la acción social sea uno de los motores de nuestra Hermandad y una de sus señas de identidad más resaltables. Identificarnos con la acción de nuestra Bolsa de Caridad y continuar aportándole cada vez mas medios hará que proyectos de importancia y perdurables en el tiempo sean posibles.

Nos comprometemos a incrementar la aportación que se hace a la Bolsa de Caridad, para que ésta se vaya adecuando a las necesidades de cada momento.

Una vez conseguida la nueva Casa de Hermandad en los terrenos adyacentes a nuestro Templo, la actual Casa habrá de tener un nuevo uso. En este sentido propondremos al Cabildo General el uso social que en ese momento se estime más oportuno o necesario, con objeto de que  su aprobación sea considerado como un proyecto de todos.

La formación integral de los hermanos un compromiso irrenunciable

Nuestro mundo está en permanente cambio. La complejidad de los problemas que en él encontramos, de las preguntas que nos hacemos y de las repuestas que hallamos, cuando damos con alguna, hacen de la formación un pilar irrenunciable para el ser humano. Nosotros entendemos que la formación es un derecho que la Hermandad debe posibilitar a sus hermanos y hermanas, y entendemos que ese derecho debe ejecutarse de manera integral.

Por esto pretendemos poner en marcha un Plan de Formación que busque la permanente profundización y diálogo entre la fe, la cultura y el conocimiento. Somos cristianos del siglo XXI, vivimos en él con sus luces y sus sombras, y la Hermandad debe convertirse en un cauce de crecimiento personal y social para sus hermanos, desde los más pequeños con las catequesis de comunión y post-comunión hasta los adultos con la catequesis permanente.

A esto queremos unir el fomento de debates, seminarios y cursos sobre problemáticas y fenómenos que nos acucian con su realidad cotidianamente, desde lo religioso a lo social, desde lo cultural  a los avances de la ciencia, desde todos los ordenes y ámbitos de la vida, para que nuestra conciencia se sienta viva, para que nuestro testimonio sea veraz.  

La cofradía, redimensionar nuestro principal culto externo

Si existe una evidencia del crecimiento de nuestra Hermandad esta es la cofradía. La cofradía es nuestro principal culto externo, a través de ella damos publica protestación de nuestra fe y cuando vestimos el hábito nazareno nos estamos revistiendo de Cristo, estamos diciendo a Sevilla que también nosotros queremos tomar nuestra cruz y seguirlo.

Sin duda la cofradía es uno de los más importantes testimonios de nuestra fe colectiva. La salida procesional conforma en gran medida la realidad de nuestras  hermandades. Por esto debemos darle una gran importancia a todo lo relacionado con ella.

Creemos que el crecimiento de nuestra cofradía ha traído consigo toda una serie de problemas que anteriormente no teníamos. Es cierto que los esfuerzos de juntas anteriores han hecho que nuestro cuerpo de nazarenos sea cada vez mas disciplinado y consciente de sus obligaciones como penitentes, pero precisamente por esto no podemos correr el riesgo de desandar lo andado. Nuestro cuerpo de nazarenos es sin duda el colectivo mas sacrificado en la actual configuración de nuestra cofradía, para evitar sufrimientos innecesarios  es nuestra intención redefinir los horarios atendiendo a las necesidades reales de la Hermandad en la calle. También creemos necesario hacer un estudio serio sobre como se puede optimizar el acceso de nuestros hermanos y hermanas al Templo en la Madrugada del Viernes Santo que permita, en la medida de las posibilidades del espacio físico, la oración íntima ante nuestros Titulares. Así mismo propondremos que todos los sitios de la cofradía se concedan por rigurosa antigüedad, y cuando decimos todos entendemos que ahí entran también varas e insignias sin distinción de ningún tipo.

Creemos que la cofradía puede y debe mejorar su organización y pondremos todo nuestro empeño en ello; para que esto sea posible nombraremos una comisión que encabezada por el Diputado Mayor de Gobierno estudie y elabore un plan integral que pueda avanzar en este sentido sin escatimar esfuerzos y escuchando a todos los hermanos que puedan aportar algo en positivo por su experiencia o ideas.

Entendemos que la Estación de Penitencia ha de ser sufragada por el conjunto de la Hermandad y no solo por los hermanos que vistan el hábito nazareno. Creemos que es posible y razonable comenzar a estudiar seriamente la unificación de papeleta y cuota anual, reduciendo de manera ostensible el gasto de los hermanos sin que esto grave los ingresos de la Hermandad. En la misma dirección estudiaremos la posibilidad de instaurar una cuota especial para niños.

Queremos que la cofradía sea el fiel reflejo de una Hermandad viva y unida en un esfuerzo común. 

Nuestro patrimonio, un legado a conservar y ampliar       

Entendemos que de lo anteriormente expuesto se desprende que el principal patrimonio con el que cuenta nuestra Hermandad son sus hermanos y hermanas, y el tesoro histórico que supone nuestros mas de doscientos cincuenta años de servicio a Cristo. Sin embargo, como cofrades de Sevilla, ni renunciamos ni nos olvidamos de nuestro patrimonio material, patrimonio que además de enriquecer nuestros cultos y actos enriquece también el patrimonio cultural de nuestra ciudad.

Así, una de nuestras ideas para enfocar este tema de manera adecuada pasa por actualizar el catálogo del Patrimonio de la Hermandad. Esto nos permitirá un conocimiento exacto de las necesidades de conservación, restauración o adquisición, y de las prioridades de actuación.

Sin duda la restauración de las imágenes de nuestros Benditos Titulares ha sido todo un éxito, y precisamente por esto  su conservación en condiciones optimas de temperatura, luz, etc. será una de nuestras prioridades. Para ello no dudaremos en buscar y contar con la opinión y el consejo de los especialistas y personas doctas en esta materia, ejecutando con premura cuantos proyectos sean necesarios para una inmejorable conservación de nuestras imágenes titulares.

Así mismo, pretendemos estudiar la necesidad de dotarnos de un protocolo sobre donaciones, que permita tanto a la Hermandad como a los posibles donantes actuar con claridad ante cualquier eventualidad.

Entendemos que la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud es parte de nuestro patrimonio actual, por esto la potenciaremos en la medida de lo posible e intentaremos convertirla en una agrupación de referencia en nuestra Semana Santa, seguiremos fomentando la participación en su aula de música, así como el trabajo con los más pequeños a través de la Agrupación Musical Infantil Mª Stma. de las Angustias.

Nuestro Templo y su cuidado

El Templo de nuestra Hermandad, del que todos nos sentimos orgullosos, requiere nuestras atenciones y desvelos.

Por esto procuraremos concluir los elementos que faltan en la ornamentación para terminarlos adecuadamente. Estaremos al tanto para conseguir, en momento oportuno, la total y nuda propiedad del mismo por parte de nuestra Hermandad. Iniciaremos los trámites ante la Jerarquía eclesiástica, para que nuestro Templo sea constituido Basílica. Estudiaremos la posibilidad y conveniencia de construir un “Columbario” bajo el altar –en el lugar que se estime más idóneo- para depositar las cenizas de los hermanos y hermanas que así lo deseen.

 El funcionamiento de nuestro Templo, dada la importancia y complejidad que ha ido adquiriendo en escasos años de funcionamiento, requiere la especial atención por parte de la Hermandad. Por ello, se elaborará un Estatuto para su funcionamiento y uso. Inicialmente dicho Estatuto se aprobará en Junta de Gobierno; después de un tiempo de rodaje se llevará a Cabildo General para su aprobación definitiva.

Crearemos la figura del Delegado de Templo, con autoridad sobre todos los que en él colaboran,  incluidos los miembros de Junta en lo que hace referencia al uso del Templo. Este Delegado elaborará la propuesta del “Estatuto de funcionamiento del Templo”.

Así mismo este Delegado de Templo será el interlocutor natural, por parte de la Hermandad, con el sacerdote Rector y responsable del mismo.

Una Hermandad en la que todos quepamos

Estamos convencidos de que para que la Hermandad avance en el sentido anteriormente expuesto en los diferentes puntos que hemos ido desglosando, debemos contar con todos los sectores que la conforman.

Estamos convencidos de que todos debemos hacer un esfuerzo de reintegración que nos permita sacar todo lo que de positivo puedan tener las diferentes visiones o interpretaciones que de la Hermandad existan. Un esfuerzo que nos permita comprender que  un debate interno serio y eficaz sobre las mismas puede enriquecernos y aportarnos nuevas ilusiones.

Creemos firmemente que la Junta de Gobierno debe aprovechar la capacidad de trabajo de cada uno de los hermanos que puedan aportar algo positivo para la Hermandad, así enriqueceremos la vida interna y posibilitaremos la unificación de criterios en torno a un proyecto común mas allá de interpretaciones coyunturales.

Por eso, hemos de dotarnos de unas normas que, adecuadas a las necesidades de hoy, nos permitan una convivencia mas fluida y una acción más eficaz. Las Reglas son esas normas de convivencia, y uno de los objetivos inmediatos que afrontaremos será la de crear un grupo de trabajo que elabore un plan para la reforma de éstas y su adecuación a las Normas Diocesanas, un plan en el que todas las voces tengan cabida y todas las ideas sin exclusión puedan expresarse, atendiendo con especial interés a aquellos puntos que en la actualidad puedan ser causa de polémica, enriqueciendo de esta manera el desarrollo de un debate tan apasionante como necesario.

Todo lo que hemos expuesto anteriormente es nuestra idea de lo que la Hermandad debe acometer sin demora. Es nuestra ilusión, nuestro deseo de regeneración de la vida interna de nuestra Hermandad, y quisiéramos que esta ilusión fuese también la de todos nuestros hermanos y hermanas, porque este proyecto es de atrevimientos, de ir mas allá de las sumas tradicionales. Necesitamos volver a ilusionarnos con nuestra Hermandad y lo necesitamos con fuerza, porque el futuro, ese que se viste de nazarenito por la Alfalfa y San Pedro con su antifaz remangado y la felicidad en su rostro, así nos lo demanda. 

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