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La Sagrada Familia. Manuel Enríquez Becerra


Hoy domingo, día 27 de diciembre es la festividad de La Sagrada Familia. La Sagrada Familia de todos es sabido, que fueron: Jesús, María y José. 

Fue la primera familia instituida desde el Nacimiento de Jesús; y se formó en la ciudad de Nazaret donde creció y vivió Jesús, alrededor de sus padres San José y La Virgen María. 

En la festividad de La Sagrada Familia, recordamos y celebramos que Dios quiso nacer dentro de una familia, para tener alguien que lo cuidara, lo protegiera, lo ayudara y lo aceptara como era. 

Al nacer Jesús en una familia, el Hijo de Dios ha santificado a la familia humana. Por eso nosotros veneramos a La Sagrada Familia cómo Familia de Santos. 

María y José cuidaban de Jesús se esforzaban y trabajaban para que nada le faltara; tal como lo hacen los buenos padres por sus hijos. 

José era carpintero, y Jesús le ayudaba en sus trabajos, ya que después lo reconocen como el “hijo del carpintero”.  

María se encargaba de cuidar y que no faltara nada en casa como buena madre y esposa, en la casa de Nazaret. 

Tal como era costumbre en aquella época los hijos ayudaban a sus padres; tanto a sus madres acarreándoles el agua del pozo y moliendo el trigo para hacer el pan; y a sus padres en la labor de cada uno, en este caso de carpintero.  

Podemos suponer que en el caso de Jesús no iba  a ser diferente. Jesús aprendió a trabajar y ayudar a su familia con generosidad. Él siendo Todopoderoso obedecía a sus padres humanos y cumplía como buen hijo en las tareas del hogar; además lo deseaba, y quería a sus padres. 

Las familias de hoy en día deben seguir este ejemplo tan hermoso que nos dejo Jesús tratando de imitar las virtudes de La Sagrada Familia; sencillez, humildad, bondad, caridad, laboriosidad. Etcétera. 

La familia debe de ser una escuela de virtudes. Es un lugar donde crecen los hijos, y se forman, es decir: es cómo un edificio que se construye y los padres, en este caso serían los cimientos y tienen que tener unos valores porque es donde se crían los hijos; y ahí es donde se aprende hacer un buen cristiano.  

Es en la familia donde se formará, la personalidad la inteligencia y la voluntad del niño. Esta es una labor hermosa y delicada. Enseñar a los niños el camino hacia Dios y llevar sus almas al cielo; esto se hace con amor y cariño. 

La familia es el primer lugar donde el niño, encuentra el cariño y el amor hacia los demás, por tanto, la familia es una escuela de valor, donde el hombre se siente amado y puede sentir amor por otras personas; y también a amar y sentirse amado por Dios. 

Así como Jesús creció en sabiduría y gracia ante Dios y los hombres, en nuestras familias debe suceder lo mismo. Esto significa que los niños deben de aprender a ser amable y respetuosos con todos; ser buenos estudiantes y obedecer a sus padres, confiar en ellos, obedecerlos, así como quererlos y orar por ellos, y todo ello en familia. 

Hay que recordar que la salvación del mundo vino a través del corazón de La Sagrada Familia. 

La salvación del mundo, el porvenir y la humanidad de los pueblos y sociedades pasa siempre por el corazón de toda familia. Es la célula de la sociedad. 

Oremos por todas las familias del mundo, para que logren a su vocación de familia, como respondió: <>. 

Oremos por aquellas familias que no tienen recursos para llevar una vida digna, y sean felices, para que Dios los provea de abundantes frutos y puedan criar a sus hijos a ejemplo de La Sagrada Familia de Nazaret. 

Oh Jesús te pido intercedas por medio de mis oraciones, por todas las familias del mundo, para que cada día crezca la paz y reine la concordia entre ellas. 

Oh María, Madre amorosa, Madre de Jesús y Madre Mía, te pido que acudas en mi auxilio, y me protejas con tu Divino manto, para ser ejemplo de buena familia, cómo lo fue La Sagrada Familia. 

Oh San José, ayúdanos a ser mejores personas y tengamos siempre un buen trabajo, digno como lo tuviste Tú, como carpintero.

Manuel Enríquez Becerra. 

Foto: Juan Alberto García Acevedo.