Joaquín Arbide, sevillano. Reyes Pro Jiménez
En esta ciudad de Sevilla se viven gracias y también desgracias, de éstas hoy le ha venido a la ciudad una especial, pues Joaquín ha decidido irse a ver la Giralda desde otro punto de vista, a pisar sus calles y sus bares de otra forma.
Porque Joaquín siempre estará en Sevilla. En su temprana edad tardó algo en decidir su sitio, pero pronto encontró a Sevilla… y la ciudad a él. Como siempre decía “vive todo lo que puedas que esto pasa volando”, un lema de vida más que un simple consejo, pues siempre aprovechó cada momento, cada rincón de la ciudad, cada recuerdo… y siempre al máximo: el presente.
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Foto de la portada de Gracias y Desgracias, y de Reyes Pro en el Postigo,
por Virginia López
Su actividad era inmensa, tocó todos los palos: teatro, periodismo, literatura… Además siempre pensando en proyectos con ilusión y pasión, y sobre todo lo que dejaba en sus libros sobre Sevilla… escribió sobre Sevilla, sobre recuerdos pero también sobre el presente, siempre sobre el alma de la Ciudad. Lo hizo mucho y bien, era todo un ejemplo, era ejemplo a seguir. Me dijo cierta vez: “escribes para que se me entienda y se te entiende todo lo que escribes… puñeterilla”. Y es que su forma de escribir sobre Sevilla y lo que él quería darnos a todos sobre nuestra ciudad, de forma clara y amena para que la conociéramos y amáramos, es también lo que yo pretendo.
Escribía para que disfrutáramos, para acercarnos a la Ciudad y a la Vida. Y lo hacía en esa forma clara, sencilla y divertida, siempre con sentido del humor. Escribió y publicó muchísimo, casi treinta libros. De ellos para mi hay uno especial, que también lo era para Joaquín: “Gracias y Desgracias de Sevilla”. Especial porque nos llamó a colaborar a muchas personas, a veintiocho de muchas profesiones y especialidades, (periodistas, profesores, historiadores etc.), pero sobre todo amigos. La amistad era uno de los ejes de su vida.
Joaquín, te mereces todos los homenajes, el que recientemente tuviste en Triana te hizo mucha ilusión. Pero me gustaría que los veintiocho amigos de las gracias y desgracias de Sevilla pudiéramos hacer realidad tu idea para la presentación del libro que el bicho covitano nos negó: reunirnos en un bar, a ser posible en el Parque (lástima del Citroen) y allí brindar, tomar una copa y sobre todo charlar, e incluso leer, …esas cosas tan importantes para la vida, la felicidad y la salud que se hacen en los bares, o que por lo menos se hacían. Ese sería un homenaje que seguro te gustará.
Querido AMIGO, que siempre andarás por calles y bares de nuestra amada Sevilla… un beso de los nuestros.
Reyes Pro Jiménez
Historiadora y bibliotecaria