Lectura recomendada. Jueves pastoreños. Los cursos de palmas rizadas en la Hermandad de la Pastora de Santa Marina. Francisco Javier Segura Márquez
En estos días de Cuaresma, en los que la actividad de las Corporaciones letíficas entra en retroceso por la dedicación de la inmensa mayoría de cofrades a sus Hermandades de Penitencia, que centran todo el protagonismo, a Hermandad de la Pastora de Santa Marina continúa en plena implicación con el cumplimiento de sus fines, que no son otros que la Caridad y el Culto, frente a la Formación, cristiana e integral de las personas a través de sus actividades incardinadas dentro de los fines que le son propios como Institución Católica.
El fomento de aquellas artesanías, en las variadas disciplinas con que se manifiestan, que forman parte de las tradiciones de la religiosidad popular andaluza, ha sido desde los inicios de la Corporación una de sus señas de identidad. Cabe recordar como a lo largo del siglo XIX su principal valedor fue un artesano del bordado en oro, don Manuel del Real García, y tras él otros muchos de diversa dedicación ostentaron cargos de responsabilidad en las Juntas de Gobierno hasta prácticamente los últimos años del siglo XX.

Ya entonces, a partir de 1994, ingresa en la Directiva de la Corporación el actual Hermano Mayor, Andrés Martín Angulo, que ha venido uniendo al oficio de carpintero la puesta en práctica de oficios artesanales como el dorado en oro, la elaboración de flores de talco y la elaboración de palmas rizadas, en cuya realización ha constituido un grupo de trabajo junto a su esposa, Rosa González Velasco y a nuestra hermana Miriam de Frutos Rodríguez, que colabora eficazmente en el desarrollo de cuantos encargos y cursos de formación se vienen impartiendo como actividad formativa de la Hermandad a lo largo y ancho de toda Andalucía.

La tradición del rizado de las palmas tiene su origen en la zona levantina, con epicentro en la ciudad de Elche, donde se cultiva con fines agrícolas la palmera, preservando sus hojas de la fotosíntesis con la llamada “caperuza” para que mantengan ese color amarillento característico. De este proceso la hermandad conserva noticias en los albores del siglo XIV, habiéndose transmitido de generación en generación, añadiendo los innegables procesos técnicos. Las hojas, que maduran bajo la caperuza, son cortadas y preservadas con una solución química que permite embalarlas y comercializarlas por toda España y parte del mundo. La empresa Palma Blanca, gestionada por la hermana Ana Isabel Mora Gómez, provee a un gran número de Parroquias y Conventos, así como a la Hermandad y a otras muchas que han actualizado la tradición de las palmas.

Es siempre dicha empresa la que, poco después de las Fiestas de Navidad, comienza a preparar los pedidos con los que la Hermandad surte a los alumnos que, cada año en un número que supera los dos centenares, aprenden a elaborar su propia palma para mantener viva la tradición del Domingo de Ramos. Algunas Hermandades de la provincia de Sevilla, así como Ayuntamientos de diferentes localidades, solicitan anualmente la presencia de los hermanos para que transmitan esta artesanía singular a todos aquellos que, con rigurosas listas de espera, se inscriben en los cursos que se organizan.

El trabajo artesanal que implica el rizado de una palma combina la destreza manual con el criterio estético que se emplea para ornamentarla. Normalmente, al tratarse de un símbolo religioso, prima la simbología Católica con el empleo de cruces de remate, trenzas y cuerdas que rememoran el sentido de la unión eclesial y el trenzado que evoca las redes de pescador, oficio de los apóstoles que tornaron en “pescadores de hombres”. Son aproximadamente 12 horas las que se tarda en elaborar una de estas palmas, extendiéndose a 25-30 horas si se trata de una pieza de gran tamaño, como las que anualmente la Hermandad entrega al Excmo. Sr. Alcalde para la fachada del Ayuntamiento, así como la que se entrega al Excmo. Sr. Arzobispo para su uso litúrgico en la Procesión de Palmas y adorno de la fachada del Palacio Arzobispal.

Siempre surge la pregunta: ¿cuándo se han de colocar estas palmas en balcones y ventanas? Si nos ceñimos a lo que dispone la Liturgia de los signos propios del Domingo de Ramos, estas palmas han de colocarse en los balcones a partir del Domingo de Ramos, cuando ya están bendecidas, y deben permanecer en ellos hasta los siete días previos al inicio de la cuaresma, cuando han de ser retiradas y, si es posible, quemadas para convertirse en la ceniza que la Iglesia impone a los fieles en signo de arrepentimiento y conversión. Colocar palmas que no estén bendecidas o “reciclarlas” para varios años estaría fuera de toda práctica reglada y fiel a las disposiciones de la Iglesia a este respecto.

Esta Hermandad ha hecho de la palma rizada, en los últimos años, una de sus formas de expresión y difusión más exitosas. Así, durante la Cuaresma del año 2020, cuando se vivió el confinamiento a causa de la expansión de la pandemia del COVID19, el Hermano Mayor solicitó el pertinente permiso para distribuir muchas palmas rizadas, a fin de que no faltaran como signo de la presencia de Dios en medio de tanta tribulación. Para el Domingo de Ramos del año 2021, en el que tampoco se pudieron celebrar los desfiles procesionales, la Junta de Gobierno acordó aceptar la propuesta elevada por el Hermano Mayor para hacer de la portada de la Capilla del Hospital de San Bernardo, su Sede Canónica, un auténtico monumento a la Palma Rizada, exornándola por completo gracias al trabajo de Rosa González, Miriam de Frutos y otros muchos colaboradores. En la mañana del Domingo de Ramos, 28 de Marzo, la visita del Excmo. Sr. Alcalde, acompañado del Delegado de Fiestas Mayores y otras autoridades municipales quedó inmortalizada, en signo del apoyo de la Corporación Municipal, no sólo a la artesanía, sino también a las Hermandades en un tiempo tan complicado.

En esa labor de fomento proseguen. De hecho, la presencia de los alumnos que han realizado palmas en sus talleres durante la celebración de la Misa del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que este año celebraremos el día 10 de Abril a las 12:00 horas. El ritual comienza en el patio, donde se celebra, ante un Altar efímero que preside el Niño Jesús de la Sagrada Entrada, la Bendición de Palmas y Ramos de olivo, que portan los fieles hasta el Templo mientras se cantan himnos y salmos apropiados. Durante dicha Eucaristía, la Divina Pastora se encuentra velada, gesto que acentúa el carácter pasionista de las jornadas que preceden al Domingo de Ramos y que prosiguen hasta el Domingo de Resurrección, cuando ya podremos contemplar a la Amantísima Titular vestida de Pascua en testimonio de alegría tras los tormentos de la Pasión y Muerte del Señor.

Desde hace varias semanas, la Hermandad distribuye palmas rizadas a quienes desean adquirirlas, especialmente las de solapa, al módico precio de 3 euros, con cuyo beneficio se incrementa la obra social de la Corporación. La Hermandad da las gracias a todos los que hacen posible tan hermosa tradición: los hermanos Andrés, Rosi y Miriam y con ellos a cuantas personas han participado de su aprendizaje en los talleres de palmas rizadas. Con ellos toda la Iglesia proclama desde el Evangelio: ¡Hosanna al Hijo de David!
