La reencarnación del metal. Antonio Sánchez Carrasco
- ¿Tú sabes Compadre que es la reencarnación?
- Lo de la plaza de las Setas ¿no?. Que como ahora tiene dos plazas. Lo mismo por eso el prefijo Re.
-No tiene na que ver. Eso es que cuando te llevan en frente del bar Goma, pa quedarte, allí en Villa Silencio, tu alma se transforma en animal, persona o cosa.
- ¡Coñoo!. ¿Y eso que se rifa o que?.
- Depende de cómo te hayas portado.
- Ojú compadre yo que como y bebo de todo lo que no debo pa la próxima voy de bicho bola pabajo.
- Yo con ser vencejo o golondrina en Sevilla.
- Compadre que antiguo eres, lo ibas a pasar fatal con las cotorras. Esos pájaros verdes que gritan más que un patio de vecinos.
- Pues también es verdad. Pues perro. Que ahora te cuidan como o incluso más que si fueras persona.
- Pero vamos olvídate de fiestas populares, ni tambores, ni cohetes, ni muchedumbres.
- Me lo estás poniendo muy complicado, siempre había pensado en lo cochinos, comer, beber, dormir y..., y con la cláusula de recisión de un delantero bueno, o ¿no vale na un 5J?.
- Pero ahí no ves ni una cofradía.
- Pa eso hierro o madera para algún tablao Cofrade.
- Ahí te veo Compadre, rampla del Salvador.
- Compadre no seas carajaula...
-¿Y eso?
- Hierro o madera de los palcos, que ahí las veo todas y en el Salvador no llego a diez, no estás en na, Compadre.
#Segundodiadequinariojartible22
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.