Triduo de alegrías doradas (segundo día). Antonio Sánchez Carrasco
El Pastor. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero aunque no comparemos al menos podemos apreciar y valorar.
Y es que por fin se estrenó en una Semana Santa en la calle, nuestro Arzobispo.
Y que estreno. Ver a nuestro Pastor recibir la venía de la Borriquita, o en un ensayo de costaleros, o presidiendo el palquillo da una idea de que no estamos descabezados. Una cabeza tuitera y comprometida que nos lleva a los creyentes y los cofrades tratando de empaparse de todo el espíritu sevillano.
Gracias Eminencia por tratar y conseguir ser cercano dentro de nuestras almas.
Las bandas de fuera de Sevilla. La del Nazareno del Paso y la Pasión de Linares, son un soplo de aire fresco. Y no porque aquí no haya bandas buenas, que las hay y muchas, son un soplo de aire fresco, porque los cofrades cavernarios salen a hablar de esencias y otros callejones del gusto y que quieren que les diga a mi eso me pone y mucho.
Las bandas sevillanas. Siguen siendo el referente en todo lo que hacen. Lo de la famosa adaptación de Tres Caídas en Campana es para ponerlo en bucle. El salto de calidad de la Centuria de ovación cerrada. Y la Redención, y Virgen de los Reyes, y la de los Gitanos.... todo un trabajo que se ve en las calles cada año.
Y para cerrar el segundo día las torrijas de mi madre que siguen manteniendo el sabor de aquellas torrijas de madrugada, pies en alto y procesiones de Andalucía en Canal Sur. Mañana cerramos el triduo.
Foto: Juan Alberto García Acevedo.