El letrero de nuestros sueños. Antonio Sánchez Carrasco
Antes de que empezara el sábado a vestirse de sábado. Antes de que la Candelaria empezara la igualá de su cuadrilla de costaleros. Antes de todo eso en el bar la Candelaria, justo en frente de la puerta por donde cada Martes Santo que no llueve sale la cofradía a la calle; Santiago pone en orden a base de tiza el calendario en el que se mide la distancia que hay para llegar a esos días en los que nuestra vida se viste de túnica y antifaz.
Por allí van pasando los que inician la mañana, Paco abre las puertas de San Nicolás es sábado y hay bautizo. La vida sigue a pesar de los que no están. La semana que falleció uno de mis hermanos mayores. Ignacio se fue de este mundo de azul Baratillo y con la admiración de los que lo conocimos y la alegría de haber tenido cerca a una buena persona.
Los días pasan con esa certeza que tiene el tiempo de alcanzarnos siempre. El centro está lleno a rebosar, en el Círculo Mercantil sigue desgranándose la Vera Cruz en una exposición. Tiene partes de la historia pasada y de la renovada. Me llamó la atención una cruz firmada por Roque Balduque. Salimos a la calle la Ciudad sigue corriendo, volvemos por nuestro camino a pasar por el bar Candelaria, ya los parroquianos pasaron a la cerveza y allí sigue el contador de sueños diciendo lo que falta para el próximo Martes Santo y es que en un bar con ese nombre no podían contar los días de otra manera.
#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
