«Luz de Vida» por los Donantes de Órganos con la Candelaria
Fco Javier Montiel. En la intimidad orante de su capilla, la Hermandad de La Candelaria ha vivido uno de esos momentos que dejan huella en el alma. María Santísima de la Candelaria llevará este próximo Martes Santo, por las calles de Sevilla, un cirio muy especial en su candelería. Llevará grabado con sencillez y fuerza, un mensaje que es plegaria y compromiso: «Luz de Vida», dedicado a los Donantes de Órganos.
El acto, sencillo y profundamente emotivo, consistió en la fundición y posterior encendido del cirio. Un gesto cargado de simbolismo que une la fe con la solidaridad, la devoción con el amor concreto al prójimo. Rodeando la escena, personas trasplantadas y familiares de donantes compartían miradas de gratitud y esperanza.
El Hermano Mayor, José Antonio Fernández Arnaldos, junto al doctor José Pérez Bernal, explicó el sentido de esta iniciativa. No es solo un homenaje agradecido a quienes, en medio del dolor, dijeron sí a la vida. Es también una llamada a la conciencia. Esa luz que arderá ante la Virgen quiere salvar vidas, despertar corazones y recordar que la donación es un acto supremo de caridad. Cuando no hay otra solución médica que el trasplante, la generosidad se convierte en milagro cotidiano.



Entre los testimonios, Macarena Benítez compartió su experiencia tras donar los órganos de su padre fallecido hace algo más de un año. Sus palabras, serenas y valientes, fueron un canto a la esperanza. Agradeció el apoyo recibido por parte de personas trasplantadas, quienes la han acompañado en su duelo y le han mostrado que, en medio de la pérdida, florece la vida.



También tomó la palabra José Antonio Lechón, trasplantado de hígado. Con emoción contenida, dio gracias a los donantes por su inmensa solidaridad. Gracias a ese gesto, ha podido conocer a sus nietos. Su historia puso rostro y nombre a lo que significa esta «Luz de Vida».



El momento culminante llegó cuando donantes y trasplantados, unidos, encendieron el cirio. La llama comenzó a arder como símbolo de tantas historias entrelazadas por la generosidad.

Seguidamente, el saetero Javier Montiel elevó una vibrante saeta a la Santísima Virgen en acción de gracias. Fue un instante de cielo en la tierra, de fe hecha música, de gratitud que se vuelve oración.


El acto concluyó con una fotografía del grupo ante los Sagrados Titulares y el cirio recién encendido, testigo mudo de un compromiso que ya es luz visible.


A continuación, el doctor Pérez Bernal recibió un ejemplar de "100 años de Salud y Luz", en reconocimiento a su labor incansable en favor de la donación.
El próximo Martes Santo, cuando María Santísima de la Candelaria camine por Sevilla, esa llama arderá en su candelería. No será un cirio más. Será la memoria viva de quienes regalaron vida. Será la súplica silenciosa por quienes esperan un trasplante. Será, ante todo, una invitación clara y directa: donar es amar.
Fotos: Fco Javier Montiel
