Provincia. Jesús Nazareno convoca el Pregón de la Semana Santa constantinense
Arte Sacro. Constantina se prepara para escuchar la voz que anunciará, un año más, el gozo y el temblor santo de su Semana Mayor. Será en la solemnidad discreta del Domingo de Pasión cuando la parroquia de Santa María de la Encarnación se convierta en corazón palpitante de un pueblo que mira ya de frente a los días santos.
El próximo domingo 22 de marzo, a las 13 horas, tendrá lugar en la parroquia parroquial el Pregón de la Semana Santa de Constantina, que este año pronunciará Eugenio Muela Rodríguez. El pregonero tomará el atril con las pastas que le han sido recientemente entregadas, gesto que ya ha despertado la expectación de los hermanos y devotos de la localidad serrana.
Antes de que suenen las primeras palabras, será su predecesor, José Lira Marín, quien trace el perfil humano y espiritual del nuevo pregonero. En esa presentación se enlazarán dos generaciones de anunciadores de la Pasión, que compartirán desde el atril la misma misión de poner voz a lo que Constantina guarda en el alma.
El acto está organizado este año por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, corporación arraigada en la devoción popular constantinense y marcada por una historia de prueba y resurrección tras los estragos sufridos en su patrimonio durante la Guerra Civil. Desde aquel resurgir documentado en el siglo XIX, la Hermandad ha vuelto a levantar su casa y su culto en torno a la figura siempre consoladora del Nazareno, hoy erigida canónicamente desde tiempo inmemorial según certifica el propio Arzobispado.
No faltará la caricia de la música para acompañar este anuncio de la Semana Santa. La Banda de Música “Antonio Hernández Tomillo”, de la sevillana localidad de La Puebla de los Infantes, será la encargada de poner los sones que envuelvan las palabras de Eugenio Muela, trayendo hasta las naves de Santa María el eco cofrade de una formación que mantiene viva la tradición musical en su pueblo y en tantos templos de la provincia.
El domingo, cuando el reloj marque la una de la tarde, las puertas de Santa María de la Encarnación se abrirán de par en par para que Constantina escuche, en clave de oración y de anuncio, el pregón que la pone en camino hacia el Domingo de Ramos. Será entonces cuando, entre palabras y marchas, se encienda definitivamente la llama de una Cuaresma que ya huele en la sierra a cirio, a túnica morada y a paso de Nazareno en la madrugada de los tiempos.
