La música barroca se eleva en Santa Paula para sostener la vida del convento
Arte Sacro. En el silencio recogido del monasterio, donde la vida discurre al ritmo de la oración, la música volverá a sonar como un acto de caridad y de esperanza. El próximo lunes 11 de mayo, a las ocho de la tarde, la iglesia del Monasterio de Santa Paula acogerá un concierto benéfico que es mucho más que una cita cultural. Es una llamada a sostener la vida de una comunidad contemplativa que sigue latiendo en el corazón de Sevilla.
Las religiosas jerónimas han emprendido un ilusionante proyecto, la futura Posada de Santa Paula, con el que buscan asegurar su sostenimiento y abrir nuevas vías de acogida. Para ello, distintas iniciativas civiles se han puesto en marcha, y entre ellas destaca este concierto, concebido como un gesto concreto de ayuda y compromiso con uno de los enclaves conventuales más singulares de la ciudad.
La velada comenzará con una mirada al pasado. El profesor Fernando Amores ofrecerá una contextualización histórico-artística del monasterio, invitando a los asistentes a comprender la riqueza espiritual y patrimonial que custodian sus muros. No se trata solo de contemplar, sino de entrar en diálogo con siglos de fe hecha arte.
A continuación, el músico Alejandro Casal hará resonar el órgano de la iglesia con piezas procedentes del propio archivo del monasterio. Un gesto cargado de significado, pues devuelve la música a su lugar de origen, donde fue concebida como oración sonora.
El concierto continuará en el compás del convento, espacio íntimo y evocador, donde el aire de la noche sevillana se mezclará con las notas de la flauta barroca. Allí, Rafael Ruibérriz de Torres y el propio Casal, ambos integrantes de la Orquesta Barroca de Sevilla, ofrecerán un programa que recorre algunos de los grandes nombres del Barroco europeo.
Desde la delicadeza de François Couperin hasta la profundidad de Johann Sebastian Bach, pasando por la elegancia de Georg Friedrich Händel o la viveza de Antonio Vivaldi, el repertorio se presenta como un itinerario espiritual a través de la belleza. No faltará tampoco la huella española, con autores como Sebastián de Albero o Luis Misón.
Especial mención merece la presencia de piezas vinculadas directamente al monasterio, como las de Sor Aurora de la Encarnación Leal, testimonio vivo de la creatividad musical nacida en el claustro.
El donativo de entrada, destinado íntegramente a este proyecto, se convierte así en una forma concreta de colaboración. Al finalizar, los asistentes podrán adquirir dulces elaborados por las propias monjas, prolongando ese vínculo entre quien da y quien recibe, entre la ciudad y el convento.
Santa Paula no solo abre sus puertas. Abre también su historia, su necesidad y su esperanza. Y lo hace del modo más propio de su tradición: a través de la belleza que eleva el alma y sostiene la vida.
Foto: Fco. Javier Montiel
