La Virgen del Carmen de San Gil vuelve al encuentro de sus devotos tras su intervención conservativa
Fco Javier Montiel. La parroquia de San Gil vive este fin de semana uno de esos momentos que quedan grabados en el corazón de una hermandad. Nuestra Señora del Carmen y su Bendito Hijo han regresado al culto después de varios meses apartados de la veneración pública para ser sometidos a labores de conservación y a un tratamiento de anoxia, una actuación destinada a garantizar la preservación de ambas imágenes.
Desde la jornada del sábado, numerosos hermanos y devotos han acudido al templo para reencontrarse con la Santísima Virgen en las jornadas de Solemne Veneración organizadas por la corporación. La respuesta de los fieles ha vuelto a poner de manifiesto el profundo arraigo que la devoción carmelita mantiene en el histórico barrio de San Gil.



Los trabajos han sido realizados por la restauradora Sheila Criado, especialista en conservación de bienes patrimoniales. La intervención ha incluido un tratamiento de anoxia anti xilófagos, además de labores de limpieza y conservación encaminadas a asegurar la estabilidad material de la imagen y de su Bendito Hijo, respetando en todo momento sus valores artísticos y devocionales. La actuación fue aprobada por unanimidad por los hermanos reunidos en Cabildo General Extraordinario el pasado mes de febrero.



Este tipo de procedimientos se ha convertido en una herramienta habitual dentro de la conservación del patrimonio religioso, al permitir la eliminación de agentes biológicos sin recurrir a tratamientos agresivos que puedan comprometer la integridad de las obras.


La reposición al culto llega además en fechas especialmente significativas para la hermandad, que ya mira hacia los cultos y la salida procesional del próximo mes de julio. La corporación confiaba desde el inicio de la intervención en que la Santísima Virgen pudiera regresar a tiempo para afrontar con normalidad las celebraciones carmelitas del verano.



Durante la mañana de este domingo continuará la veneración a Nuestra Señora del Carmen, culminando a las doce del mediodía con una Misa de Acción de Gracias en la que la hermandad dará gracias por la feliz conclusión de los trabajos y por el regreso de sus sagrados titulares al culto.

La imagen mariana, obra de José Ordóñez con posteriores intervenciones de Francisco Buiza, constituye uno de los grandes referentes devocionales del barrio y una de las advocaciones carmelitas más queridas de Sevilla. Su vuelta a San Gil supone mucho más que el final de una intervención técnica. Es el regreso de una Madre al encuentro de sus hijos, un reencuentro marcado por la oración, la emoción y la gratitud de quienes han esperado durante meses volver a contemplar de cerca su rostro.
Fotos: Sergio Montiel Pajares
