Muy recomendado. La ilusión de nuestros niños, germen de generosidad. Carlos Manuel González Santillana.
En estos días de mayo proliferan las expresiones de devoción a la Virgen María: el mes de María, el Rosario, las romerías, las cruces de mayo. Da gusto ver estas últimas cuando verdaderamente expresan la espontaneidad, la sencillez y la ocurrencia de los niños. Se nota perfectamente cuando está presente la mano de un adulto, que pone más ilusión que los propios niños, y quiere hacer de la cruz de mayo una filial de su hermandad o la hermandad que le gustaría que fuera.
El pasado sábado se trataba del primer caso: un grupo de veinte niños de no más de siete u ocho años, capataz, costaleros, insignias y tambores que hicieron notar su paso por el barrio, huchas, etc. Cosas de niños. Cosas de niños guiados, acompañados y educados por sus padres. El orden, la distribución de las funciones, el trabajo común, la responsabilidad; todos estos son valores que se van aprendiendo desde niño, si te los enseñan, incluso pasándotelo bien con tu cruz de mayo.
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Carlos M. González Santillana
Párroco de la Parroquia San Carlos Borromeo
