Crónicas desde la Campana. Martes Santo. Daniel García Acevedo
El Martes Santo comenzó a las 16,58 horas con la banda de cornetas y tambores Ntro. P. Jesús de la Humildad que da paso a la Cruz de Guía del Cerro del Águila. Destacar el gran número de componentes que trae esta banda y que ocupaban la calle central de la Campana.
El paso del Stmo. Cristo del Desamparo y Abandono estrenaba apliques de plata de los candelabros, a cargo de los Hermanos Delgado. También iba estrenando la lanza del romano Longinos. El paso fue siempre de frente y la banda de cornetas y tambores Ntra. Sra. del Sol interpretó dos composiciones. La primera de ellas fue “Cristo del Cerro” que la banda se la quiso dedicar a la banda de las Tres Caídas, a quien pertenece dicha marcha. El exorno floral estaba compuesto por lirios morados La levantá en el palquillo se dedicó al recientemente fallecido Manolo Lorente, tan vinculado a esta hermandad que su cara es la de uno de los soldados romanos del paso, concretamente el que señala al Longinos. La Virgen de los Dolores pasó a los sones de las marchas “Madre Hiniesta” y “Coronación”. El paso llevaba unas flores blancas. Tras el infortunio del año pasado, ha podido sacar el paso el capataz Juan Antonio Guillen, de lo que nos congratulamos enormemente.
La venia en Campana de la hermandad de los Javieres se efectuó a las 18 horas. El Stmo. Cristo de las Almas discurrió con su andar sobrio y elegante y en una chicotá se plantó en la calle Sierpes.
Delante del paso iba una representación de los Bomberos de gala. La Virgen llevaba un pecherín bordado y donado por Paleteiro, que es su vestidor.
La banda de Julián Cerdan tocó una marcha por la Campana. En este paso figuraba una representación de la hermandad de la Resurrección , por la vinculación que une a ambas hermandades. Al mando de los costaleros iba el nieto de Rafael Díaz Palacios, que se retiró el año pasado, y este le dedicó a su abuelo la levantá.
A las 18,25 horas la hermandad de San Esteban estaba pidiendo la venia. Los nazarenos estaban de 3 en 3.
El paso del Señor de la Salud y Buen Viaje llevaba rosas rojas salpicadas con lirios morados en algunos sitios.
Con 4 marchas, a cargo de la agrupación de la Redención , que se estrenaba en esta cofradía, y en dos chicotás se plantó el paso en la calle Sierpes bajo un fuerte aplauso de toda la Campana. El paso de la Virgen de los Desamparados estrenaba la restauración completa de las bambalinas, a cargo de Grande de León. La banda de música de las Cigarreras interpretó hasta 3 marchas en su recorrido por la Campana.
La portentosa talla de Juan de Mesa, el Stmo. Cristo de la Buena Muerte , pasó por la Campana en dos chicotás.
Nos alegró ver en la trasera del paso a José Luis Bernabé “Guindi” del equipo de auxiliares de Antonio Santiago recuperado de la inoportuna varicela que el Domingo de Ramos lo dejó sin poder hacer sus funciones en la Paz.
El paso iba exornado por un monte de lirios morados. El paso de la Virgen de la Angustia llevaba rosas color champan. Con un andar rápido se plantó en Sierpes después de que la banda de música Ntra. Sra. del Águila de Alcalá de Guadaira interpretara una marcha.
A las 20,22 horas entró la Cruz de Guía de San Benito. El misterio de la Presentación al Pueblo es otro de los que concitan mucho interés en la Campana.
La agrupación Ntra. Sra. de la Encarnación interpretó 4 marchas durante el discurrir desde el Duque hasta Sierpes. Los costaleros hicieron toda clase de cambios, desde el costero a costero, sobre los pies sin avanzar, picando el izquierdo y los tres pasos largos.
Eso si, unos movimientos muy elegantes y más suaves que hace unos años. Los abonados de la Campana despidieron al Señor de la Presentación al Pueblo con una fuerte ovación. El Cristo de la Sangre transitó con un andar despacio y la banda que lleva el nombre de este titular de San Benito le tocó 3 marchas. Los nazarenos de los tres pasos iban siempre de 3 en 3.
A la Virgen de la Encarnación le tocó la banda de la Puebla del Río la marcha “Encarnación Coronada” siendo cantada por los propios miembros de la banda, lo que hizo vibrar de nuevo al público asistente. Posteriormente se interpretaron “Macarena” de Abel Moreno y “Encarnación de la Calzada” para, en dos chicotás, plantarse en la calle Sierpes.
La hermandad de la Candelaria comenzó a pasar a las 21,39 horas. El Señor de la Salud entró con un andar siempre de frente pero a un ritmo lento.
Le fueron tocadas tres marchas empalmadas por parte de la banda de las Tres Caídas.
A la Virgen de la Candelaria le cantaron una saeta desde un balcón a la altura del palquillo.
En el cortejo, de paisano, iba el periodista y hermano Carlos Herrera. La banda de la Cruz Roja interpretó las marchas “Soleá dame la mano” y “Candelaria”.
La hermandad del Dulce Nombre entró a las 22,28 horas. El paso de Ntro. P. Jesús ante Anás caminó siempre de frente y la banda de las Cigarreras tocó dos marchas de su repertorio.
Al entrar en Sierpes, los abonados de Campana aplaudieron la labor de los costaleros y del capataz, Manuel Gallego, que precisamente cumplía 25 años al frente de este paso.
La Virgen del Dulce Nombre llevaba sus tradicionales claveles rosas. El andar de este esplendoroso paso de palio dio para 2 marchas a cargo de la banda de música de la Oliva de Salteras.
La Cruz de Guía de Santa Cruz pidió la venia a las 23,03 horas, trece minutos de atraso por el horario previsto.
El Cristo de las Misericordias de la hermandad de Santa Cruz, acompañado por la Virgen de la Antigua , discurrió por la Campana en su paso neogótico y lo hizo en dos chicotás ya que los nazarenos estaban muy pegados y no podían andar.
Desde un balcón se cantó una saeta. La Virgen de los Dolores llevaba claveles blancos. El capataz, Carlos Yruela, ha cumplido 25 años mandando a este paso. La banda del Maestro Tejera interpretó las marchas “Santa Cruz” y “Cristo en la Alcazaba ”. A las 23,45 horas terminó el Martes Santo en la Campana.
Fotos: Francisco Santiago.
