Restauraciones Navarrete termina la restauración del Santo Sepulcro de Santa Marta de los Barros (Badajoz)
Imagen articulada del s. XVIII, de autoría desconocida que presentaba como daños más graves los repintes generalizados en pies y hombros.
Escultura compuesta por un alma de madera interior, telas encoladas y pequeños trozos de madera en las manos, hombros y pies para reforzar las zonas de sujeción en la cruz.
La intervención ha ido principalmente encaminada a devolver la estabilidad en cuanto a sus características físico-mecánicas se refiere y a la recuperación de su policromía en las zonas de repintes.
INTERVENCIÓN REALIZADA
Limpieza superficial
Primera limpieza llevada a cabo mediante aspiración y brocha suave para eliminar todo el polvo adherido de los años.
Fijación puntual
Combinando con la limpieza hemos ido fijando de manera minuciosa la estabilidad del estrato de color sobre el soporte. Fijando los levantamientos y zonas de la superficie pictórica con peligro de desprendimiento (pies, manos y espalda).
Limpieza mecánica-química
Un vez realizada pequeñas catas, seleccionamos el método de limpieza más adecuado y el nivel de limpieza, se llevó a cabo por igual en todo el conjunto. La limpieza química se fue combinando con la limpieza mecánica a bisturí de manera muy minuciosa hasta llegar a su policromía original.
Consolidación estructural
Tras la limpieza se revisaron los puntos a fijar tanto en brazo como en pies. En un primer momento inyectamos un consolidante, tras su secado se reforzó la estructura con Araldit madera dos componentes para garantizar una mayor consistencia.
En la zona de los pies se colocó un refuerzo interior de madera permitiendo una mayor consistencia en la zona del clavo.
Estucado
Sobre las faltas se aplicó estuco tradicional, sulfato de calcio y cola animal, ciñéndose a cubrir la falta, enrasando a punta de bisturí y respetando las zonas originales. En la zona de los brazos se optó por colocar estuco coloreado.
Reintegración cromática
Reintegración del color en las lagunas estucadas, con la intención de obtener una visión lo más integrada en la obra.
En la zona del pie se optó por realizar una llaga de forma ojival, ya que cuando se retiraron las telas encoladas añadidas posteriormente, apareció un pequeño resto que daba indicios de esa forma.
Finalmente se aplicó una protección final para garantizar su estabilidad en el tiempo.
(1).jpg)
(1).jpg)
