Provincia. La lluvia impidió la procesión de Nuestra Señora del Rosario de Sanlúcar la Mayor
Manuel Pinto Montero. Apenas habían pasado unos minutos desde que Nuestra Señora del Rosario abandonara su Templo de Santa María cuando una leve lluvia, aunque prolongada, obligó a volver sobre sus pasos a la Santísima Virgen cuando aún se encontraba en el lateral del Templo. Lágrimas de algunos devotos que vieron truncados sus deseos de pasear a la Copatrona de Sanlúcar la Mayor en este mes de octubre.
Las distintas representaciones que acompañaban a la bella imagen de Nuestra Señora del Rosario regresaron al Templo haciéndole a la Santísima Virgen un pasillo en la nave central de la Iglesia de Santa María. La Virgen del Rosario procesionó sobre el paso del Patrón, San Eustaquio, un paso de madera tallada y dorada y alumbrada por candelabros de guardabrisas. En la delantera portó una pequeña imagen en plata de San Eustaquio.
Nuestra Señora del Rosario lució saya blanca bordada y manto rojo de terciopelo con toca de sobremanto. En su mano izquierda sostiene al Santísimo Niño que lució túnica blanca bordada. En la mano derecha cetro de plata y rosario. Sobre sus sienes corona de plata y enmarcando la imagen ráfaga de plata. En su pecho la imagen portó la Medalla de Oro de Sanlúcar la Mayor, distinción que le fue impuesta el 7 de octubre de 2012, fecha en la que se recuperó su salida procesional tras 24 años sin hacerlo. El Santísimo Niño portó en su mano derecha las llaves del Templo de Santa María entregadas durante la Solemne Función.
La Banda de Nuestra Señora del Rosario de Sanlúcar la Mayor puso los sones musicales a una corta procesión pero que continuó sus compases en el interior del Templo donde interpretaron la popular marcha Encarnación Coronada que todo el pueblo de Sanlúcar la Mayor congregado en el Templo rezó junto a la Virgen del Rosario.
Fotos: Manuel Pinto Montero.