Sevilla vuelve a ponerse a los pies de la Virgen de los Reyes
Arte Sacro. Sevilla volvió a madrugar este 15 de agosto para encontrarse con la Virgen de los Reyes. No hizo falta anunciar la cita. A las ocho de la mañana, la Puerta de los Palos reunió de nuevo a una ciudad que acudió a rezar, dar gracias y pedir salud para regresar el próximo año ante su Patrona.
La Catedral abrió a las cinco de la madrugada las puertas del Bautismo, San Miguel y Campanillas. Antes de la procesión se celebraron las misas de peregrinos de las 5.30, 6.00 y 6.30 horas. Desde distintos puntos de la Archidiócesis llegaron fieles que habían recorrido el camino durante la noche para postrarse ante la Virgen.
Tras el rezo de Laudes, el cortejo quedó dispuesto para una mañana marcada por el 80 aniversario de la proclamación de Nuestra Señora de los Reyes como Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis, título concedido por el papa Pío XII en 1946.
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, tocó el llamador y el paso comenzó a andar desde el recuperado Altar de Plata. A las ocho en punto, la Virgen apareció bajo el dintel de la Puerta de los Palos. La plaza guardó silencio y la Giralda puso voz al instante con el repique de sus campanas. Allí, cada devoto hizo su oración íntima. La tradición invita a pedir tres deseos, pero la mañana volvió a demostrar que, ante la Virgen, muchas veces basta con mirarla.
La Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, dirigida por Francisco Javier Gutiérrez Juan, abrió la comitiva junto a la formación de cornetas y tambores del Consejo de Bandas. Tras ellos caminaron los niños carráncanos, la cruz parroquial, los cirios de la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes y San Fernando, las representaciones del Consejo de Cofradías y de la Sacramental del Sagrario, sacerdotes, acólitos, la Escolanía Virgen de los Reyes y el Cabildo Catedral.
Tras el paso figuraron el arzobispo José Ángel Saiz Meneses, el obispo auxiliar Teodoro León, el arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., que ha predicado la novena vespertina, y el deán de la Catedral, Francisco José Ortiz Bernal. También estuvieron presentes las representaciones institucionales y militares. El escuadrón militar con banda de música cerró el cortejo.
El terno de la proclamación, ochenta años después
La Patrona volvió a vestir el histórico terno blanco de castillos y leones que lució en 1946. El conjunto procede de un vestido de gala de Isabel II, confeccionado por las hermanas Gilart para la apertura de las Cortes del 10 de enero de 1858 y donado por la reina a la Virgen en 1884. Del traje se realizaron el manto, la saya y otras prendas para la Virgen y el Niño Jesús.
El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ha restaurado recientemente el conjunto, en una intervención financiada íntegramente por el Cabildo Catedral. La recuperación no solo devuelve estabilidad a los tejidos y bordados. Devuelve al culto una pieza viva, nacida para acompañar a la Virgen y ligada para siempre a la memoria devocional de Sevilla.
Más de mil varas de nardos perfumaron el paso. El blanco de las flores acompañó el del terno en una estampa que unió patrimonio, historia y fe. El paso recorrió la plaza Virgen de los Reyes, Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Alemanes, avenida de la Constitución, Fray Ceferino González y plaza del Triunfo antes de regresar a la Catedral.
Concluida la procesión, la Catedral acogió la misa estacional de la solemnidad de la Asunción, presidida por el arzobispo de Sevilla y concelebrada, entre otros, por el arzobispo de Panamá. Después del Credo, miembros del Cabildo realizaron la tradicional manifestación del voto en defensa de la Mediación Universal de la Bienaventurada Virgen María.
Sevilla volvió a mirar a la Virgen de los Reyes como lo ha hecho generación tras generación. La mañana tuvo el brillo de una efeméride, pero también la verdad sencilla de siempre: caminar hacia Ella, rezar a sus plantas y marcharse con la certeza de no hacerlo solo.
Los cultos continúan en la Capilla Real
La octava se celebrará del domingo 16 al sábado 22 de agosto, a las 8.00 horas, con el rezo del rosario y la Eucaristía. El segundo besamanos tendrá lugar el jueves 20, de 19.00 a 23.00 horas, y el viernes 21, de 9.00 a 14.00 horas. El sábado 22, la urna relicario de san Fernando permanecerá abierta de 8.00 a 12.30 horas.
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.