El Juncal enciende por primera vez la «luz de vida» de los donantes de órganos
Fco Javier Montiel. La Hermandad Sacramental de Nuestra Señora del Juncal vivió este miércoles 9 de septiembre un momento especialmente emotivo. Por primera vez en su historia, la corporación dedicó unos codales a los donantes de órganos y a las personas trasplantadas. Bajo el lema «Juncal, luz de vida», la iniciativa convirtió la cera de la Virgen en un símbolo de gratitud, esperanza y amor al prójimo.
El acto tuvo lugar al término de la Santa Misa del primer día del Solemne Triduo en honor a Nuestra Señora del Juncal. Antes de que los codales fueran fundidos en el paso procesional, Marcelino Manzano, Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías, procedió a su bendición.
La celebración contó con la presencia del doctor José Pérez Bernal y de un grupo de trasplantados y donantes, que pusieron voz a una realidad que cada año ofrece nuevas oportunidades de vida a cientos de personas.
Lolo Gómez, trasplantado de corazón, compartió con los asistentes su propia experiencia y animó a todos a hacerse donantes.
También intervino Lola Coll, donante de órganos de su marido, cuyo testimonio recordó la generosidad de quienes, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, son capaces de ofrecer vida a otras personas.
Fernando Sabido, trasplantado hepático, dirigió igualmente unas palabras de agradecimiento a la Hermandad del Juncal y, especialmente, a la Virgen. Sus palabras reflejaron la profunda gratitud de quienes han recibido un órgano y conocen de primera mano el valor de ese regalo.
Después llegó uno de los momentos más significativos de la noche. Ana, Jerusalén y Lolo colocaron en el paso los tres codales con las palabras «Juncal», «luz de» y «vida». Juntos formaron el lema de una iniciativa que, por primera vez, queda incorporada a la historia de esta hermandad.
Fernando Sabido fue el encargado de encenderlos.
La llama de estos codales acompañará ahora a Nuestra Señora del Juncal en su próxima salida procesional. Será una luz por los donantes, por sus familias, por quienes esperan un trasplante y por todas aquellas personas que han recibido una segunda oportunidad gracias a la generosidad de otra persona.
Con esta primera fundición, la Hermandad del Juncal se suma también a la sensibilización en torno a la donación de órganos, una causa que desde hace años tiene una especial presencia en las hermandades sevillanas. La cera se convierte así en un mensaje de vida y en un homenaje a quienes, incluso después de la muerte, hicieron posible que otros pudieran seguir viviendo.
La jornada concluyó con una imagen cargada de significado. Los miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Juncal posaron junto a Nuestra Señora mostrando sus tarjetas de donantes de órganos.
Luis Francisco de Miguel Alonso
Hno Mayor
Por primera vez, el Juncal tiene sus propios codales dedicados a quienes dieron vida. Y bajo la mirada de la Virgen, esa luz ya forma parte de su historia.
Fotos: Fco Javier Montiel