Provincia. Los cruceros de Gerena coronaron a María Santísima de la Sangre
Manuel Pinto Montero. El día tan esperado había llegado y los nervios, las prisas y sobre todo la emoción se hacía presente a cada rincón crucero de Gerena. Los últimos detalles se daban con un único pensamiento, el de cumplir el anhelado sueño de coronar a María Santísima de la Sangre. Han ido muchos meses de espera desde que el 28 de noviembre de 2023 fuese anunciada la Coronación Canónica de la Madre de los cruceros de Gerena, y muchos los actos y cultos que a lo largo de estos meses han tenido lugar en la localidad siempre como protagonista la Santísima Virgen.
El día había llegado, el esperado 12 de septiembre, Festividad del Dulce Nombre de María, y todo estaba preparado. Un pueblo entero se engalanó para la magna ocasión con diversos arcos, flores de papel, banderolas y cúpula junto con balcones bellamente exornado para la Coronación Canónica de la Santísima Virgen de la Sangre.
El calor se hacía notar en la calle del Cristo de la Vera Cruz cuando antes de las cinco de la tarde comenzaba a salir un largo cortejo compuesto por mujeres de mantilla que antecedían al paso de palio de la Virgen de la Sangre que dejaba a tras de su Iglesia de San Benito a las cinco y veinticinco de la tarde. Entre piropos, ovaciones, lágrimas y cohetes en el cielo los cruceros de Gerena contemplaban a su Virgen sin corona en sus sienes pero coronada de flores.
Majestuosa caminaba por las calles de su Pueblo buscando la Plaza de Fernández Velasco, rincón de Gerena elegida para el Pontifical de su Coronación Canónica. En este traslado estuvo acompañada por los sones de la Banda Municipal de Gerena. Con el sol bañando su verde manto fue paseando por la calle 28 de febrero hasta llegar a la Lonja mientras un gentío se arremolinaba a su alrededor para no perder detalle.
Bello gesto el que tuvieron las mujeres que acercaban la corona a los vecinos mayores para que la pusiesen contemplar con detalle. Siguió su camino por Virgen del Rosario y pintor Pablo Picasso antes de adentrase en Jesús del Gran Poder y alcanzar la famosa Cantina. Ya se divisaba su imponente altar en un extremo de la plaza Fernández Velasco. Por la avenida de los Canteros llegó hasta los pies del altar al que subió mientras sonaba el Ave María. Todas las miradas se concentraban en el altar que se llenaba su luz con la presencia de la Virgen de la Sangre.
El altar, realizado con las manos de sus devotos, se presentaba bellísimo acogiendo el tesoro más preciado por los cruceros de Gerena en un día marcado para siempre en el corazón de sus devotos. Como viene siendo habitual el señor Arzobispo, don José Ángel Saiz Meneses, subió a las plantas de la Santísima Virgen donde pudo contemplar su inmaculado rostro.
Puntual a las siete y media de la tarde, cuando el sol aún iluminaba toda la Plaza, se iniciaba el solemne Pontifical de Coronación Canónica de María Santísima de la Sangre. Magnífica fue la capilla musical a cargo del Grupo de Cámara “SACRA” dirigida por don Arturo Ártigas Campos.
Durante la homilía el Arzobispo destacó el papel de las Hermandades y la labor de las Madres para transmitir la fe y la devoción a María. Tras la homilía tuvo lugar la bendición de la corona y el momento más esperado por todos los cruceros de Gerena cuando el Arzobispo de Sevilla, impuso sobre sus el regalo que sus hijos con amor le han regalado a su Madre. El reloj marcaba las 20,16 horas cuando la emoción se desbordó y las lágrimas surcaron las mejillas de los vecinos de Gerena que contemplaban coronada a su Virgen de la Sangre.
María Santísima de la Sangre Coronada es obra anónima del siglo XVIII y posee una gran belleza que se ha mantenida inalterable a los largo de los siglos. Sobre sus sienes ya descansa la corona realizada por el orfebre cordobés Manuel Valera, realizada con más de tres kilos de oro donado por los hermanaos y devotos. Esta pieza está realizada en oro de 22 quilates.
El trabajo y esfuerzo de sus hijos se veía recompensado al contemplar el rostro de la Virgen de la Sangre coronado con el amor de todos y cada uno de sus hijos y devotos. El sueño se había cumplido y la Virgen de abajo, la de los cruceros estaba ya coronada. Continuó el pontifical, ya con los nervios más calmados, pero con el deseo que ver a la Virgen de la Sangre pasear por su pueblo que se había vestido de gala para este gran día.
Antes del inicio de la procesión tuvo lugar la bendición del Retablo cerámico que perpetúa, para futura generaciones, lo que esa tarde del 12 de septiembre de 2026 ocurrió en esa plaza de Gerena. La bendición tuvo lugar por el Arzobispo de Sevilla, tras las palabas del Hermano Mayor y la alcaldesa, que estuvieron junto al autor y la empresa trabajadora.
A las diez y dieciocho de la noche, ya con la luz de Gerena como testigo, el paso de palio de la Virgen Coronada se elevaba a punto en su altar mientras sonaban de nuevos los compases de la Banda Municipal de Gerena. Antecedían a la Virgen de la Sangre un cortejo compuesto por distintas Hermandades invitadas en cuyo inicia estaba la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de los Remedios de Castilleja de la Cuesta.
El fervor se hacía presente en la avenida de los Canteros cuando la Virgen de la Sangre paseaba por las calles de su pueblo ante numerosos hermanos y devotos que la piropeaban en su triunfal procesión. Antes de abandonar la Plaza de Fernández Velasco, la Santísima Virgen de la Sangre volvió su mirada al Monumento de la Coronación Canónica que la Hermandad ha levantado en ese punto. El reloj marcaba las once menos cuarto pasadas cuando el cielo se llenó de fuegos artificiales en honor de la Santísima Virgen. En este punto su pueblo le rezó cantando el Himno de la Coronación.
Antes de abandonar el lugar, en la emblemática Plaza de la Cantina, se le rezó por sevillanas desde el balcón de la Peña sevillista. Poco después se adentró en la engalanada calle Miguel de Cervantes donde las Hermandades invitadas abandonaron el cortejo sobre las once y media de la noche. Una multitud la esperaba en la calle que lleva su nombre donde su presencia iluminaba toda la calle. Atravesó los arcos y la alfombra de sales de colores que su devotos le habían preparados. También se llenó se emoción el aire con las sevillanas cantadas desde una de las casas alabando la belleza de la Madre de los Cruceros.
María Santísima de la Sangre Coronada procesionó en su bello paso de palio bordado por las Madres Trinitarias de Cádiz y estrenado en el año 1958. En la gloria posee una imagen de Nuestra Señora de la Encarnación, Patrona de Gerena, obra de Luis Ortega Bru. En la delantera porta una imagen de la Virgen del Rocío, obra de Ismael Martínez Lunar. El bello exorno floral estuvo compuesto de nardos blancos que perfumaron cada rincón por los que transitó la Santísima Virgen durante la noche.
Para esta magna ocasión lució saya bordada en oro y manto de terciopelo verde bordado por Benjamín Pérez Pérez en 1988. Sobre sus sienes portó la corona de oro regalo de todos sus hijos. Portó en este glorioso día numerosas joyas que ha recibido durante los siglos de su veneración, junto a los presentes que recibidos con motivo de su Coronación Canónica. Destacó en su pecho la medalla de Oro de Gerena impuesta el 13 de septiembre de 2025.
A las doce y veinticinco dejaba atrás su calle y la Plaza de San José buscando la calle Virgen de la Soledad y las calles más emblemáticas para las Hermandades de Gerena. Lluvia de pétalos la esperaba en la calle Blas Infante en las primeras horas de la madrugada. Lo mismo ocurría en la Plaza de la Lonja cerca de las dos de la madrugada. Los fieles no la abandonaban y no paraban de vitorearla en una noche de ensueño.
Entre un río de gente llegaba a las cinco de la madrugada de nuevo a la calle de su Iglesia de San Benito tras dejar atrás el Ayuntamiento y las calles más antiguas de la localidad. A las seis menos cuarto cruzaba de nuevo la cúpula que la llevaría al interior de su Templo donde el Señor de la Vera Cruz la contemplaba por primera coronada con el amor de su pueblo que ha mantenido la fe y devoción a la Virgen de la Sangre durante siglos y que hoy ya la nombra como María Santísima de la Sangre Coronada.
TRASLADO A LA PLAZA FERNÁNDEZ VELASCO
PONTIFICAL DE CORONACIÓN CANÓNICA DE
MARÍA SANTÍSIMA DE LA SANGRE
BENDICIÓN DE MONUMENTO DE CORONACIÓN CANÓNICA
PROCESIÓN TRIUNFAL DE MARÍA SANTÍSIMA DE LA SANGRE CORONADA.
Fotos: Manuel Pinto Montero.