Nuestra Señora del Santo Rosario puso fin a las procesiones de este fin de semana
Arte Sacro. Ayer domingo 25 de octubre culminaron los cultos que la Hermandad de la Macarena dedica anualmente a su Titular letífica, Nuestra Señora del Santo Rosario, con la solemne función principal de instituto celebrada por la mañana que estuvo presidida por José María Losada Lahera, rector de la basílica y director espiritual de la Hermandad y la procesión que se celebró por la tarde.
Nuestra Señora del Santo Rosario vistió manto rojo, obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1914, saya de tisú bordada por el taller de José Ramón Paleteiro y restaurada por Charo Bernardino, encajes de Bruselas con aplicaciones de punto de aguja sobre el rostro y en los puños, estrenándose estos últimos para esta ocasión.
La corona, ráfaga y resto de atributos fueron los realizados por Manuel Seco Velasco en el año 1953 en plata sobre dorado y que han sido restaurados en el presente año por el taller de Marmolejo. El Niño Jesús vistió traje a juego con la saya de la Santísima Virgen y corona y chapines también de Seco Velasco.
La procesión se inició a las 17:30 horas pero lo Virgen salió en torno a las 18:00 horas, discurriendo por las calles: Macarena, Fray Diego de Cádiz, plaza del Pumarejo, Relator, Parras, Sagunto, plaza de San Gil, Escoberos, Feria, Bécquer, plaza de la Esperanza Macarena, Arco y entrada en la Basílica.
El exorno floral estuvo compuesto por los clásicos nardos en las esquinas, alfombra de rosas y rosas spray blancas y ensaladeras con rosas y nardos.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de la Centuria Romana Macarena abriendo el cortejo y la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora del Carmen de Salteras tras el paso de la Virgen del Rosario.
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.