Cultura rechaza el proyecto para convertir la Anunciación en Auditorio de la Hispalense. Diario de Sevilla
L. S. M. La Universidad de Sevilla tendrá que modificar su proyecto arquitectónico para potenciar el uso de la iglesia de la Anunciación como auditorio principal de la institución. El acta de la reunión mantenida por la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura para tratar este asunto es meridianamente clara y señala que la intervención que plantea la Hispalense "se considera forzada" y "no compatible con el mantenimiento de los valores del bien que se ha de proteger".
Como conclusión, la Comisión considera que el proyecto supone "una transformación no justificada del espacio". La resolución de la Junta de Andalucía no deja de ser un contratiempo para la directora del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Cicus), Concepción Fernández, empeñada en sacarle mayor partido a este espacio declarado monumento desde 1931 que se construyó como iglesia de la casa profesa de los jesuitas en Sevilla. Al parecer, el proyecto presentaba numerosos puntos problemáticos, especialmente en las soluciones propuestas para mejorar la acústica del templo o las propuestas para cambiar la entrada al mismo.
Por cierto, que especial rechazo para la Comisión de Cultura merece el proyecto para la eliminación de barreras arquitectónicas en la puerta del templo: "La ejecución de la rampa supone un cambio sustancial en la configuración del espacio de acceso que se ve forzada al tener que atravesar la rampa el segundo cierre del atrio, por lo que no se considera admisible", reza textualmente el acta. Sin embargo, la Universidad de Sevilla ha encajado con naturalidad el golpe y asegura que ya trabaja en un nuevo proyecto que se adecue a las exigencias de la Consejería de Cultura.
Por otra parte, respecto al plan director de remodelación de la Fábrica de Tabacos para convertirla en campus de humanidades, la Comisión de Patrimonio "no ve, en líneas generales, inconvenientes al mismo". Eso sí, el órgano indica que cada una de las intervenciones puntuales que se vayan a llevar a cabo "deberá contar con el informe de este órgano Consultivo así como la autorización de esta Delegación Provincial".
La comisión advierte, en referencia a la disposición de los despachos, que se deberá plantear una división interior que sea compatible con la recuperación y preservación de los valores históricos y arquitectónicos del edificio y que se deberá "evitar cualquier intervención que degrade los valores del bien y toda interferencia que impida o distorsione su contemplación". Respecto al proyecto de la cafetería, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico considera que "se ha de presentar un reformado del proyecto en el que se recupere la configuración original de los espacios abovedados, entendiendo que es éste uno de los objetivos del Plan Director". Eso sí, se permitirá establecer una "conexión entre las entreplantas, siempre y cuando se mantenga el carácter espacial unitario".