El Recuadro. El Conserje del Prado. Antonio Burgos. ABC.
Este Prado cuyo conserje va en el titulo no es el Prado de San Sebastián donde por el precio de un Centro de las Tres Culturas y una parida de Moneo nos encontramos un precioso Parque. Hay que ver cómo ha crecido su vegetación en un dos por tres. Qué árboles más altos y más frondosos en un periquete! Se ve que por allí abajo pasaban las aguas del Tagarete camino de la Torre del Oro. El Prado a que me refiero es el Museo del Prado. Siempre me ha llamado la atención el conserje del Prado. Un señor que está todo el día entre cuadros pasado de maracas de tanto Velázquez y tanto Goya y que ve las Meninas como usted la lámina rociera del almanaque del súper que tiene en la cocina.
Cuando enseñamos Sevilla a un forastero hay siempre un momento en que sus exclamaciones de admiración ante lo que contempla hacen que nos sintamos como el conserje del Prado al caer en la cuenta de que no valoramos lo que tenemos tan cerca por cotidiano y sabido. Verbigracia: el forastero que está en la puerta del Patio de Banderas y que viendo las murallas del Alcázar la Casa Lonja la Catedral la Giralda la casa de la Diputación el convento de Santa Marta la fuente de Lafita y el Palacio Arzobispal exclama:
¡Qué maravillas tenéis aquí!
Pues si piensas avergonzado. Como el conserje del Prado cuando elogian Las Lanzas. No valoramos lo que tenemos. ¿Usted se imagina que los catalanes tuvieran sólo la mitad de esta Carrera Oficial de la Historia de la Catedral al Alcázar que recorren los turistas boquiabiertos y a la que nosotros no le damos la menor importancia? Si con la Sagrada Familia y sin terminar lían la que lían imagínense si Carod cogiera la Giralda el dinero que sacaba chantajeando con ella a Madrid.
Por eso me ha alegrado que en la apertura de la ampliación del Archivo de Indias (que no «inauguración») el alcalde recordara en su discurso esto que olvidamos: la maravilla que don Santiago Montoto llamó «la Acrópolis de Sevilla». El alcalde conectó al Archivo de Indias (vamos la Casa Lonja de toda la vida) con ese conjunto monumental en la cita del cronista Luis Peraza que Domínguez Ortiz hizo clásica: «El mejor cahíz de tierra la Iglesia Mayor de Sevilla el Alcázar Real la Casa de la Contratación el almacén de Aceite el Aduana la Tarazana la Casa del Cabildo de la Ciudad la Lonja de los Mercaderes las Gradas y el Audiencia Real.» Cualquier cosa ese cahíz de tierra... Mantillo pá las macetas! Y recordó también el alcalde en su discurso algo que por cercano tampoco consideramos. El conserje del Prado no valora la restauración de Las Lanzas. Nosotros que todo ese conjunto monumental esté sacado de brillo cuidadísimo... salvo cuando ponen allí la Calle del Infierno de los camiones de una promoción turística de por ahí como si no hubiera descampados donde llevarla. Hay que tener muy poca sensibilidad para no quedar deslumbrados al pasar del Patio Banderas a Matacanónigos... aunque seamos conserjes del Prado.
Y gracias al alcalde en el Discurso de la Acrópolis que comento se enteró por fm Carmen Calvo de quién fue don José de la Peña y Cámara el demócrata director del Archivo que ignoró en su rueda de prensa del «disfrute democrático y participativo del Archivo». Fredy (porque si el otro es oficialmente Lolo en las placas inaugurales éste será Fredy ¿no?) hizo justicia a aquel gran señor ygran investigador socialista histórico que dirigió el Archivo con toda excelencia citando su figura y su obra y su «Guía del visitante» y los años de su dirección: de 1953 a 1968. Total cuatro días! Por eso no tenía la Calvo el gusto de conocer a su correligionario. Al que conoce es al otro a Zerolo su compañero de pancarta cuando preside el palco de las ninfas en la final del lamentable Carnaval Gay...