No me llames extranjero, si también soy de Triana. Carlos Cabrera Díaz
No me llames extranjero
Ni pienses de donde vengo
Mejor saber a dónde vamos
A dónde nos lleva el tiempo.
Triana ha estado de fiestas, la velá dedicada a la Señá Santana ha marcado la agenda del barrio durante la semana pasada. Durante ella, la prensa ha andado más atenta, si cabe, al populoso barrio que algunos, debido a su marcada identidad, señalan como único y diferente dentro de la realidad sevillana.
La prensa local mayoritaria que se ha convertido en la crónica de los anhelos y en el más exasperante romanticismo ñoño y peliculero que se empeña en advertir que el barrio de Triana ha perdido su identidad, sus vecinos han emigrado y ya no queda nada o muy poco que les haga diferentes, distintos, únicos, orgullosos de esa identidad o simplemente trianeros.
Yo me sorprendo, porque algunos casi nos llamen extranjeros a los vecinos actuales de Triana que no tengan entre los 70 y 80 años, ¿por qué no son trianeros si no han nacido en un corral ni amasado el barro haciendo cantaros ni pescado esturiones en el río? ¿Por qué tiene fecha de caducidad los trianeros según algunos?
No digas que yo no soy trianero o que tengo fecha de caducidad, naciendo en los 80 en Triana, hijo de padres trianeros del tardón, viviendo siempre en el Barrio león y jugando a naranjazos en sus calles. ¿Yo no soy Trianero?
Los jóvenes de Triana, no han vivido las riadas del barrio, pero sí que se han ensuciado las botas de futbol en el albero de la dársena o del campo del huevo, o en el charco de la pava con el Triana o el Colspe, no les han pegado con la regla los maestros pero muchos han cantado el rendidos a tus plantas a la sentaita de condes de Bustillo o de falda de cuadros gris o roja han vivido sus mejores años en el Protectorado o Ntra. Sra. del Rosario. No puedo dejar de ser Trianero, no me llames más extranjero si no he conocido a los que sacaron a la estrella en el 32, porque yo si he conocido a Dani de Triana marcando el Gol de la copa del rey del Betis o a Cesar Cadaval con el nombre de mi barrio por el mundo entero. A mí me ha hecho fotos Gasán con mi cruz de Mayo y no me llames más extranjero si a muchos de los jóvenes de Triana les dio tiempo a sacar un paso con Rafael Ariza.
No, no son los ancianos los únicos mantenedores de la esencia de Triana, somos todos, pero el mundo gira y cambia y los trianeros también. ¿Cómo no van a ser trianeros los que estudiaron en el instituto Bécquer o el Vicente Aleixandre? ¿Cómo no van a ser trianeros los que pueblan las filas de nazarenos de nuestras hermandades, que precisamente somos nosotros, los jóvenes…los que despertaron hermandades dormidas como la Pastora o el Carmen del puente y las revivieron en su barrio. ¿No son ellos trianeros acaso porque no pasan de los setenta u ochenta años?
El Barrio León, el Tardón, el Carmen, el Nucleo Santa Ana, los Comerciales, La Hispano, la Dársena, la Ronda de Triana, Tejares, Evangelista o Santa María también son de Triana aunque ninguno tenga corrales, y allí viven todavía jóvenes que nacen en Triana y siente a su barrio como el que nació en la cava de civiles o gitanos.
Nuestras madres no parieron con una matrona en su casa pero parieron en la Cruz Roja y nos parieron trianeros. Triana no se muere, pero como siempre algunos la quieren hacer simple y una más…
No me llames extranjero más, y menos desde la otra orilla, porque soy tan trianero como el que más y encima puedo contarlo.
Foto: Antonio Rendón