“Sevilla es costalera”
El encargado de moderar la mesa fue José Luis Martínez, más conocido como Pepelu. El acto comenzó en torno a las 21,15 horas y contó con unos 50 asistentes.
El moderador optó por empezar el coloquio preguntando a los capataces sobre su trayectoria en el mundo del martillo y de las trabajaderas. Curiosos comienzos los de Antonio López, el cual nos decía lo siguiente: “Yo era costalero y los mismos costaleros me sacaron afuera, algo muy curioso”. Su hijo explicó su trayectoria: “Me llevé 25 años de costalero y me llegó el momento de salir afuera”.
Federico añadió que sus orígenes fueron con su padre con el que empezó como costalero. Diego López explicó a los asistentes que el comenzó “en Alcosa, primero fue en la Virgen de los Desamparados y después en el Divino Perdón”. Ricardo comentaba que se acercó a la Hermandad de la Sed, la cual contaría con él posteriormente.
Antonio López dio el toque de humor a la velada con ese arte que le caracteriza. El mismo recordaba que antes “no existía la palabra ‘ensayo’ en el mundo del costal, sólo había mudá y desarmá”.
Federico, a lo comentado por López, añadió que en “el proceso de transición del profesional al hermano costalero, en muchas ocasiones se empezaba a ensayar en septiembre”.
Pepelu planteó a los contertulios la cuestión de que si los capataces son los que mandan en el paso o son las Juntas de Gobierno. El hijo de Antonio López, nos comentaba que cuando una cofradía está en la calle, el paso es “el acordeón de la procesión y el paso no es problema, sino la cofradía en sí porque cuando los costaleros empiezan a andar, se meten entre los ciriales”.
Federico aportó su punto de vista, bajo el cual defiende que “la figura del capataz está para cumplir sus funciones”.
Diego Oliva añadió que “la figura del fiscal debería de ser para una persona que tenga una importancia dentro de la Hermandad y que lleve muchos años vinculado a esta porque un fiscal requiere responsabilidad y saber”.
Salió a debate la uniformidad de los costaleros. Sobre esto quiso dar su opinión Antonio López argumentando lo siguiente: “Eso no hace falta ni decirlo. Siempre se ha ido en camiseta incluso cuando no se pedía indumentaria”.
Ricardo Almansa defendía que en las Hermandades que el saca se uniforma siempre. “El costalero ha olvidado su discreción y que va haciendo una Estación de Penitencia y representando a la hermandad, esto no es un deporte”.
López recordaba su etapa como costalero: “En La Paz nos daban una funda a los costeros, en aquel entonces era la única Hermandad, después el Silencio empezó a dar alpargatas negras a sus costaleros”.
Y por último, en una reflexión conjunta sobre la situación actual de los martillos y las trabajaderas en comparación con décadas atrás Antonio López recordaba a uno de los grandes capataces de nuestra Semana Santa: Manolo Santiago: “Tenía mucho ángel y ha hecho mucho por Sevilla y por su Semana Santa”.
“Nadie se acuerda de que muchos costaleros venían de los pueblos a sacar pasos a Sevilla y eso es una pena. Sevilla está llena de arte porque Sevilla es costalera”, finalizaba “El López” en esta mesa redonda en la que a la finalización del acto se entregó una placa conmemorativa a los tertulianos.
Fotos: José Carlos González.