Mercedes inmaculista. Juan Manuel Labrador Jiménez.
Un resplandor limpio y claro
brota en el Tiro de Línea,
pues sus vecinos observan
que la Madre está vestida
con el manto de su cielo,
capa azulada que brilla
en la belleza serena
de esa Virgen sin mancilla.
Tú, Mercedes Coronada,
mantén siempre protegida
la fe de tu buena gente
y esa gran paz que suscita
la devoción de tu pueblo,
y cuando están ya cerquita
los días de Navidad,
dales la luz que ilumina
el camino de tu amor,
porque en esta tu Sevilla,
pulcra Reina Inmaculada,
todos buscan tu sonrisa,
y ahora que llega el adviento,
regálales tu alegría
a los que te ven ahora
con tu prenda inmaculista.
Fotos: J. A. de la Bandera.